¡Nunca
eres demasiado joven para servir!
¿“Eres
demasiado joven...” La mayoría de los jóvenes escuchan
estas palabras con bastante frecuencia. “Eres demasiado
joven para manejar”, “Eres demasiado joven para beber”,
“Eres demasiado joven para tener un trabajo”, etc. Pero
hay algo para lo que una persona joven nunca es
demasiado joven—¡servir!?
Por Eric Jones
¿Alguna vez has sentido que eres muy joven para servir?
¿Sientes que no tienes parte importante en la Iglesia?
¿Piensas que los adultos son los únicos que pueden
servir en la Iglesia?
Lamentablemente, algunos jóvenes se sienten de esta
manera.
Jesucristo dijo que El vino para que Sus seguidores (de
toda edad) “puedan tener vida, y tenerla en abundancia”
(Juan 10:10). Los seguidores de Cristo están para
tener vida en abundancia. ¿El servir tiene algo que ver
con vivir esta “vida de abundancia?. La respuesta es un
retumbante “Sí”.
Amor
= Servicio a los demás.
La clave para entender cómo vivir la “vida en
abundancia” es el conocimiento de los dos grandes
mandamientos—“amar al Señor tu Dios” y “amar a tu
prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:37-39) . Estas
dos leyes (las cuales resumen los Diez Mandamientos de
Dios) son la espina dorsal de la verdadera vida
Cristiana.
Pero, ¿cómo hacer que estas leyes se transfieran en una
forma abundante de vida?. La respuesta es que estas
leyes de Dios equivalen a Amor. Amor, significa que
estamos enfocados en los demás más que en nosotros
mismos. Para hacer esto, debemos tener corazón de
servidores—enfocándonos en alentar a los demás a lograr
sus más altos potenciales y haciendo la vida más fácil y
placentera para ellos. Esta forma de vida ha sido
descrita como la manera de “dar” versus “obtener”. Dios
nos creó y sabe que Su camino, nos hará plenamente
felices y si lo practicamos ahora, tendremos un sin fin
de recompensas en el futuro.
Con
estos principios en mente, podemos definir servicio
como: Dar tu tiempo y energía a Dios para ayudar y
cuidar de los demás con un interés y amor genuino por
ellos.
¿Cómo puede servir la gente joven? Pero, ¿Cómo puede servir un joven? ¿Deberíamos salir y
unirnos a los Cuerpos de Paz o mudarnos a Calcuta y
alimentar niños hambrientos?
Nosotros encontramos la respuesta en Gálatas 6:10:“Así
que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y
mayormente a los de la familia de la fe.” El área
principal de interés Cristiano debería ser el Servir en
la Iglesia. Aunque es elogiable involucrarse con el
servir al mundo de varias maneras, nuestras energías
deberían estar enfocadas primero en ayudar y servir a
quienes Dios ha llamado para ser las primicias en este
tiempo. Cristo nos dice que los Cristianos serán
juzgados por cómo sirven a Sus “hermanos” (Mateo
25:40). En Mateo 12:48-50, vemos que los
hermanos de Cristo son aquellos que obedecen a Dios.
Entonces ¿cómo puede prepararse la gente joven para
servir?
1. Ver a la Iglesia de Dios como lo que es.
Hay algunos que piensan que la Iglesia de Dios es
sencillamente un club social – un lugar para divertirse
y pasar el rato con los amigos. Lo ven solo como un
centro de actividad.
Mientras que las actividades de la Iglesia son una
bendición maravillosa, nosotros no debemos pensar en la
Iglesia como un lugar sólo para asistir a actividades.
Aquellos que ven a la Iglesia como meramente un club
social pueden acabar dejando la Iglesia cuando sean
mayores o cuando disminuyan las actividades.
Entonces, ¿qué es la Iglesia?
2. La
Iglesia es una organización de personas.
Como Dios no hace cada trabajo de una manera
sobrenatural en la Iglesia, El trabaja a través de los
seres humanos físicos. Dios provee las instrucciones y
la ayuda, pero le permite a la gente hacer el trabajo
.El apóstol Pablo se refirió a los miembros en la
congregación de Filipo como aquellos quienes
“combatieron” y como “colaboradores” (Filipenses 4:3).
Algunos jóvenes pueden pensar que son demasiados jóvenes
para hacer servicio físico para la Iglesia. Es
comprensible- pero definitivamente no es cierto. A
través de toda la Biblia podemos ver ejemplos de gente
joven sirviendo a Dios en varias maneras.
3. Pedir para servir Si tienes el deseo de estar más involucrado en la
Iglesia, el primer paso es pedir una responsabilidad.
Dile a tu pastor que te gustaría estar más activamente
involucrado en la Iglesia y busca una oportunidad para
servir. La mayoría de pastores estarán felices de
encontrar algo que hacer para ti.
En
mi congregación local, empecé sirviendo en nuestro
equipo audiovisual local cuando yo tenía alrededor de 16
años y ahora soy responsable por la grabación en video
de los servicios en nuestra congregación. Otros jóvenes
se encargan de arreglar la sala. Ellos llegan temprano
al servicio cada semana para hacer esto.
4. El servicio no es para tener status.
Algunos pueden pensar que tú necesitas una “posición” o
“título” para servir. Si nosotros servimos sólo para
conseguir un “status” o un “título”, entonces estamos
sirviendo con la actitud equivocada.
Esto
fue un defecto de la familia de Zebedeo. La madre de
Zebedeo pidió para que sus hijos (Santiago y Juan)
tengan posiciones oficiales a la derecha de Cristo y a
la izquierda en el Reino (Mateo 20:21). Cristo
los corrigió diciéndoles, “Sabéis que los gobernantes de
las naciones se enseñorean de ellas...Más entre vosotros
nos será así, sino que el que quiera hacerse grande
entre vosotros será vuestro siervo”. (Versículos
25-26).Jesús no dijo que está mal “desear ser
grande”. El nos dice que la grandeza es medida por cómo
servimos.
5. El servicio es recompensado.
Algunos piensan del servicio como algo que ellos son
forzados a hacer, por lo que ayudan a los demás de mala
gana. Si nosotros somos personas con verdadera mente de
servicio, ésta no debe ser nuestra actitud.
La
gente que sirve a otros sabe que esto otorga un
sentimiento de satisfacción que difícilmente puede ser
experimentado de alguna otra forma. Los adolescentes y
jóvenes adultos quienes sirven como equipo en los
campamentos para pre-adolescentes experimentan esto de
primera mano ya que ellos le hablan a los niños en su
nivel, acompañan a los niños al baño a la mitad de la
noche, hasta inclusive limpian los desastres de algún
niño enfermo. Aunque estas cosas no son descritas
típicamente como diversión, el equipo regresa año tras
año.
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