¿Cómo
podemos ser más fuertes que Sansón?
¡Sansón despedazó a un león solo con
sus manos! ¿Puedes tú hacer eso? ¡Sansón mató a 1,000
guerreros Filisteos con la quijada de un asno! ¿Puedes
tú hacer eso? ¡Sansón arrancó un portón muy pesado y sus
dos pilares y lo transportó sobre su espalda cuesta
arriba! ¿Puedes tú hacer eso?
Por
Jessica Curry

Si eres como yo, tienes que
responder, “No, no puedo hacer eso.” Quizás no podemos
hacer las proezas de fuerza física que hizo Sansón. Sin
embargo podemos ser más fuertes que Sansón. ¿Cómo?
Hallaremos la respuesta a este acertijo cuando veamos
las fortalezas y debilidades de Sansón.
¿Cuáles fueron las fortalezas de
Sansón?
Sansón era fuerte y ágil. Cazó 300
zorros y les ató antorchas encendidas a sus colas
(Jueces 15:4). ¡Yo, ni siquiera puedo superar a mi
perro!
Cuando sus enemigos lo ataban, él
superó a Houdini al solo arrancar las sogas en vez de
contornearse hasta soltarse (Jueces 16:9)
Cuando él debía ropa a 30 compañeros
después que su esposa les diera la respuesta a su
acertijo, Sansón “fue a Ascalón y mató a 30 hombres,
tomó sus ropas y se las dio a aquellos que habían
explicado el acertijo” (Jueces 14:19).
¿Fue
el cabello lo que hacia fuerte a Sansón? Después de
todo, cuando Dalila hizo que un hombre le corte las
siete trenzas de su cabeza (Jueces 16:19) los Filisteos
pudieron tomarlo prisionero. Luego, después que su
cabello creció Sansón pudo derribar el templo pagano en
el que 3,000 Filisteos murieron (Jueces 16:30). No,
Sansón no tenía un súper poderoso cabello, así es que
nosotros no necesitamos buscar a su peluquero o el
shampoo que usaba. Al cortar su cabello se rompió el
pacto que había hecho con Dios, un voto nazareo (Jueces
13:5). Era Dios, no su cabello, que lo hacia fuerte.
La más grande fortaleza de Sansón era
que podía llamar a Dios cuando se metía en líos. Cuando
tenía sed –y debe haber sido una sed terrible—él “clamó
luego al Eterno, y dijo: Tú has dado esta grande
salvación por mano de tu siervo; ¿y moriré yo ahora de
sed, y caeré en mano de los incircuncisos?” (Jueces
15:18).
Sansón sabía que él era un siervo de
Dios. Las actividades de Sansón eran “del Eterno, porque
El buscaba ocasión contra los filisteos; pues en aquel
tiempo los filisteos dominaban sobre Israel.” (Jueces
14:4).
Cuando Sansón quiso derribar el
templo, él estuvo dispuesto a sacrificar su propia vida.
Una vez más clamó a Dios por ayuda, “Señor Eterno,
acuérdate ahora de mí, y fortaléceme, te ruego,
solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome
venganza de los filisteos por mis dos ojos. (Jueces
16:28).
Con estas fortalezas—fuerza física,
agilidad, valor y acceso a Dios cuando necesitaba
ayuda—Sansón fue un gran “héroe de la fe” nombrado en
Hebreos 11 (el capítulo de la fe). Verdaderamente Sansón
fue uno de aquellos quienes “sacaron fuerzas de
debilidad, se hicieron fuertes”. (Hebreos 11:34).
¿Cuáles fueron las debilidades de
Sansón?
Sansón desobedeció a sus padres y fue
tras mujeres Filisteas (Jueces 14:3). El encontró a una
mujer en el valle de Sorec llamada Dalila (Jueces 16:4).
Unos hombres Filisteos vinieron una noche a Dalila y le
pidieron que averigüe que era lo que hacia a Sansón
fuerte y cada uno de ellos le darían 1,100 piezas de
plata. Dalila traicionó a Sansón. ¡El debería haber sido
más cuidadoso al escoger a su barbero!
Sansón siempre buscaba vengarse. Por
ejemplo, después que los Filisteos quemaron a su esposa
y a su suegro, Sansón dijo, “Ya que así habéis hecho,
juro que me vengaré de vosotros, y después desistiré.
(Jueces 15:6-7). Pero no desistió hasta que se vengó en
el templo (Jueces 16:28). Esta vez, primero le pregunto
a Dios antes de vengarse.
¡La respuesta a nuestro acertijo!
Así es que ¿Cómo podemos ser más
fuertes que Sansón? Sansón era fuerte físicamente, y no
hay nada de malo en eso. Sansón era fuerte porque Dios
estaba con él para derrotar a los Filisteos. El no era
lo suficientemente fuerte sin Dios. El hizo todas esas
grandes hazañas de fortaleza física porque Dios le
ayudó.
Cuando despedazó al león, mató a los
30 hombres en Escalón y rompió sogas como si fueran
hilos, la Biblia dice que Sansón lo pudo hacer porque
“el Espíritu de Jehová vino sobre Sansón” (Jueces 14:6,
19; 15:14). Pero cuando tenía que enfrentar sus
debilidades, Sansón no era lo suficientemente fuerte
para controlarse, y no le pidió ayuda a Dios.
Podemos ser más fuertes que Sansón
al:
·
Obedecer a nuestros padres. “Honra a tu padre y a tu
madre, para que tus días se alarguen en la tierra que
Jehová tu Dios te da. (Éxodo 20:12)
·
Confiar en Dios, no en venganzas. “No os venguéis
vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira
de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo
pagaré, dice el Señor.” (Romanos 12:19)
·
Teniendo cuidado de con quien pasamos nuestro tiempo.
Con quien andamos.
·
Siendo fieles a nuestro compromiso con Dios y no dejando
que alguien nos tiente.
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