¿Está
bien tener secretos?
¿Qué piensas sobre esto? Una palabra para el sabio:
Por
Barry Kenavan

La
respuesta es “sí” y “no.” Todos tienen secretos, y la
Biblia nos dice que está bien, especialmente cuando se
trata de asuntos privados y confidencias que otros
comparten con nosotros.
Mateo 6:3-4, 6 y 17-18 nos habla de algunas cosas que
deben ser guardadas como secretos.
“Mas
cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace
tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu
Padre que ve en lo secreto te recompensará en público…
“Mas
tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la
puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre
que ve en lo secreto te recompensará en público…
“Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu
rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a
tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo
secreto te recompensará en público.”
Proverbios nos dice que hay ventajas al ser alguien que
puede guardar secretos (confidencias). En Proverbios
11:13 leemos, “El que anda en chismes descubre el
secreto; Mas el de espíritu fiel lo guarda todo.”
También en Proverbios 20:19 dice, “El que anda en
chismes descubre el secreto;
No
te entremetas, pues, con el suelto de lengua.” Las
personas que pueden guardar confidencias son descritas
como fieles o confiables, pero los que no son llamados
“chismosos” o “sueltos de lengua.”
¿Pero que sobre tenerle secretos a Dios? Para responder
a esto tenemos que ir a ver algunos ejemplos en la
Biblia. Algunas veces hacemos cosas en la vida que no
queremos que otros sepan. ¿Podemos esconder cosas o
tener secretos con Dios?
David le dio a su hijo en 1 Crónicas 28:9, “Y tú,
Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y
sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario;
porque Jehová escudriña los corazones de todos, y
entiende todo intento de los pensamientos.”
Salmos 44:21 dice, “¿No demandaría Dios esto? Porque él
conoce los secretos del corazón.”
En 2
Samuel 12:12 David intentó esconder sus acciones de
Dios, pero por mucho que lo intentó no pudo. “Porque tú
lo hiciste en secreto; mas yo haré esto delante de todo
Israel y a pleno sol.” Respondió Dios.
Cuando intentamos esconder cosas con Dios, son
generalmente acciones o pensamientos de los que tenemos
que arrepentirnos y pedirle a Dios que nos perdone. Esto
es lo que hizo David en el versículo 13 de 2Samuel 12 y
Salmos 51. Pero aun después de hacer esto, David tuvo
que sufrir las consecuencias de su mala acción (ver el
versículo 14 de 2Samuel 12).
Así
es que vemos que hay algunos secretos que necesitamos
guardar. Pero por mas que lo intentemos, no podemos
guardar ningún secreto para con Dios. Si hemos estado
tratando de esconder cosas de Él, necesitamos cambiar
nuestro camino (arrepentirnos).
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