Pensando en mi Futuro
No permitamos que se nos olvide nuestro futuro. Tengamos
nuestros ojos siempre puestos en nuestra gloriosa final.
Por Daniel Sepúlveda

Les
voy a contar un sueño, el cual es también un deseo que
siempre he tenido y también es algo que me gustaría
vivir. Pienso que seria una experiencia linda. Es por
eso que quiero que viajemos mentalmente todos, que todos
nos tomemos un avión a Europa. El destino de este viaje
es el partido final del mundial de fútbol. Vamos a ir
todos a "Alemania 2006" y estaremos en la final.
Los hombres
piensen que son uno de los jugadores de uno de los
equipos de la final del mundial y las niñas piensen que
van a estar sentadas en los mejores asientos del
estadio, mirando el partido.
Para que
los hombres nos sintamos emocionados vamos a estar
jugando en la delantera. Cada uno de nosotros será un
delantero de la selección y las niñas para que se
sientan emocionadas serán la novia del delantero más
guapo, del más lindo y del que logra hacer el mejor
“golazo”. Cuando su novio haga el gol, él la mirara a
usted desde la cancha y le tirará un beso con ambas
manos dedicándole el gol a usted.
Estamos
en Alemania, en el mundial 2006.
Vamos
rápidamente al segundo tiempo. Estamos en el minuto 30 y
todo el público esta emocionado en el estadio. Todos los
mejores canales de TV están presentes, teniendo en mente
que la final del mundial es uno de los eventos que más
se transmite. Billones de personas en el mundo están
pendientes de ese momento.
Minuto 35 y
el marcador esta todavía cero a cero. Nuestro lateral
izquierdo evade a tres jugadores del equipo contrario,
llega a la línea de fondo, centra y cada uno de nosotros
saltamos y la paramos con el pecho, sale el primer
defensa y como hace Néstor mi hermano, el cuerpo va
hacia la derecha y la pelota hacia la izquierda, el
defensa no pudo con nosotros y queda en el piso. Sale el
segundo defensa, quien es el mejor, viene, la tomamos,
la levantamos, el defensa pasa por abajo, y al igual que
Oliver Atom (Tsubasa
Ozara, de la serie
de dibujos animados "Súper Campeones"), lo pasamos y en
nuestra mente esta la idea fija: "Tengo que meter el
gol". Al final solo queda el arquero alemán, Oliver
Khan, ese alemán enorme y con cara de serio y cada uno
de nosotros le pega con toda su fuerza a la pelota, y
ésta se va derecho al ángulo y el arquero se tira con
todo lo que tiene, con toda su fuerza, pero no lo
logra... y...
GOL!
GOLAZO! Nos agarramos la camiseta y nos emocionamos y
seguimos gritando: GOOOOOOL!!!! Todas las cámaras nos
miran y los flashes de las cámaras de todo el público
iluminan el estadio. El estadio esta lleno de japoneses
con tres cámaras tomando fotos una tras la otra. Hay
fotos por todos lados. Cuando las niñas ven que su
delantero mete el gol y luego las mira y emocionado les
tira un enorme beso, ellas se sienten emocionadas y
todos los demás dicen: ¡"quien fuera la novia del
futbolista”! Y luego todos toman fotos de la novia
también!
¿Cómo se
sentirían si este fuera un relato real? ¿Cómo se
sentirían? El corazón ¿cómo estaría? Latiendo bien
fuerte. ¿Cierto? Y terminada la final, como esto es un
mundial, nosotros los jugadores nos vamos en nuestros
autos Mercedes Benz convertibles, por las calles de
Alemania, acompañados de ustedes niñas y nosotros somos
los más famosos de entre los famosos. Vamos a estar en
todas las portadas de revistas, en todos los diarios del
mundo, en todos los diarios de Internet. Además vamos a
salir en todos los programas deportivos de la radio y de
la televisión. Nosotros fuimos los que metimos el gol en
la final y que hicimos que nuestro equipo saliera
campeón.
Esto relato
emocionante que les acabo de contar ¿Qué tiene que ver
con nosotros? ¿Por qué les cuento esto tan grandioso?
¿Qué puede haber más emocionante que eso? ¿Meter un
golazo en la final del mundial? ¿Qué tiene que ver con
nosotros?
Voy hacer
un pequeño paralelo entre esta final del mundial y lo
que nosotros vivimos en los campamentos de jóvenes.
Lo que les
acabo de comentar ahora es lo que mucha gente sueña. Y
yo también sueño con eso. Es algo inevitable. ¿Por qué
nosotros deseamos eso? porque es natural en todos
nosotros querer estar bien, querer sentirse bien. ¿Qué
mueve al mundo entero? ¿Por qué la gente va a trabajar
todos los días? ¿Por qué se divierten? ¿Por qué se
inventaron el salto en Bungee (benjí)? ¿Por qué se
inventaron los deportes? ¿Cuál es el propósito de eso?
Es porque TODOS siempre deseamos estar bien. Todo lo que
hacemos es para estar bien. Si me como un chocolate es
para sentirme bien, porque el chocolate es rico y me
gusta, me hace sentir bien. Si me compro un helado o
asisto al concierto de mi grupo preferido es porque ¡me
hace sentir bien! Pero en esa búsqueda de sentirse bien
es donde nos podemos equivocar. Podemos equivocar
nuestras prioridades.
Quiero
hacer 3 preguntas: ¿Por qué estamos aquí hoy en el
campamento? ¿Quién nos trajo aquí? ¿Por qué estar aquí
es la mejor decisión?
Ahora,
haciendo el paralelo entre esa espectacular final del
mundial y lo que nosotros estamos viviendo ahora,
podemos asegurar lo siguiente:
En todo
este tiempo de historia humana, desde que Adán y Eva
nacieron hasta que muera el último de los seres humanos
y Jesucristo regrese, estamos viviendo en una enorme y
gran "película". Estamos viviendo la producción más
grande hecha por alguien y ese alguien es, como todos
sabemos, Dios. Cuando nosotros vamos al cine y vemos
esas tremendas producciones donde el actor principal es
el héroe y se casa siempre con la bella, se gastan
millones y millones de dólares. Piensen en que todos
esos escenarios que nosotros vemos en las películas son
escenarios prestados. Esos hermosos paisajes que vemos
en las películas ¿De donde salen?, de otro escenario aun
más grande que es la creación de Dios. Todas las cosas
que nosotros vemos en las películas, incluso la música
que envuelve el ambiente y nos produce sensaciones, son
todos elementos sacados de alguna forma de lo que Dios
ha hecho en la creación. Los escenarios, el espíritu de
batalla, el luchar por algo, el desear algo, el dar todo
por algo, todo esta aquí...en nuestra Biblia. Este libro
es el guión de la película más grande que se ha hecho en
la historia de todos los humanos y los protagonistas no
son ni Brad Pitt ni Silvestre Stallone sino que ¡¡somos
nosotros!! ¿Cómo podemos estar seguros de eso? eso esta
en las 3 preguntas que yo acabo de hacer.
¿Por qué
estamos aquí hoy?
Pensemos:
Si somos 6.500 millones de personas en el planeta y hay
140 personas que ocupan el cargo de ministros de tiempo
completo en nuestra Iglesia y una de esas personas nos
acompaña hoy. Ahora, ¿Cuantos entrenadores de fútbol hay
en el mundo en este momento? De esos que llevan a su
equipo a la final de football. ¿Habrá 140? Puede haber
muchos más, porque entrenadores de football hay por
todos lados, de hecho, hasta mi papá parece entrenador
de fútbol cuando ve un partido por la TV y corrige a los
jugadores, o sea, todo el mundo sabe como jugar a la
pelota. Pero no todo el mundo sabe lo que los ministros
de nuestra Iglesia saben y hoy nosotros tenemos una de
esas personas aquí instruyéndonos, entonces la pregunta
es ¿Por qué estamos hoy aquí? Yo se que ustedes saben la
respuesta… ¿Saben porque estamos hoy aquí? ¿Por que
estamos en este ambiente de reyes y sacerdotes? ¿Por que
tenemos el privilegio de estar en este hermoso lugar?
¿Por que desde que nacimos se nos han enseñado cosas que
nadie sabe?
Recuerden
nuestra “Visión de Futuro”. En eso quiero que piensen.
Si yo fuera futbolista y mi posición dentro del campo
fuera la de delantero, mi meta, mi visión de futuro
seria meter un golazo en la final del mundial. ¿Qué otra
meta puedo tener? Si no pienso en eso, no llegaré lejos,
¿me entienden? Si yo pienso y vivo porque en el mundial
puedo meter un golazo, entonces puedo llegar bien alto,
por eso preguntémonos: ¿Cuál es nuestra meta? ¿Cuál es
nuestra meta al final? ¿Cuál es la visión de futuro que
debemos tener?
Voy a
tratar de relatar como me imagino yo mi final: Recuerdo
una oportunidad que con varios amigos de la Iglesia
comentábamos cómo sería cuando Jesucristo regrese a esta
tierra, decíamos: “Cuando llegue Jesucristo y yo me
salve, quiero estar CONTIGO AHÍ. Yo quiero estar en ese
momento y decir “¡¡LO LOGRE!!” “¡¡LLEGUE!!” y verme a
mi mismo y a mis amigos de la iglesia y en ese momento,
en ese instante mirar hacia el costado y decir
“¡¡Rodrigo LLEGASTE!! ¡¡Jaime también LLEGASTE!! ¡¡Ginno
LLEGASTE!! ¡¡CHIQUILLOS LLEGAMOS!!”
Díganme una
cosa: ¿Cómo se sentirán cuando que eso pase? Eso no se
compara a ningún golazo en ninguna final del mundial y a
ningún beso de un delantero de fútbol a una de ustedes,
amigas, en un final del mundial, entonces…¿Por qué
estamos aquí hoy? Porque al igual que todos los equipos
de fútbol necesitan una pre-temporada donde se ejercitan
y aumentan sus músculos, nosotros necesitamos lo mismo y
como jóvenes necesitamos sentir esa fuerza en las venas,
sentir que nuestro cuerpo esta lleno de músculos y que
todo esto que Dios nos dio tiene un propósito y ese
propósito es mirar el futuro y ese futuro es salvarnos y
compartir el Reino de Dios cuando Jesucristo llegue a la
Tierra, entonces ¿Por qué estamos aquí hoy? Porque Dios
nos quiere y desea que todos nosotros nos salvemos y
estemos con Él por la eternidad.
¿Quien
nos trajo aquí?
Ahora la
respuesta a la segunda pregunta es fácil… ¿Quién nos
trajo aquí? No nos trajo ni el dinero, no nos trajo el
ministro, incluso es posible que ni nosotros nos
trajimos. Uno puede decir “¡OH, Vamos!” Pero la idea que
uno puede tener de ese futuro no es lo suficientemente
clara como para poder comprender todo lo que esto
significa.
Dios nos
trajo aquí, Él pone los recursos, Él hace que un
ministro se ponga a nuestra disposición y nos enseñe una
semana completa en el campamento. Dios puede hacer que
nosotros deseemos estar aquí, porque Él si sabe que
nosotros necesitamos estar aquí. El nos creo con un
propósito.
¿Porque
estar aquí es fue la mejor decisión?
La tercera
pregunta: ¿Por qué estar aquí es la mejor decisión?
¿Siente ahora, con todo lo que les he dicho, que hay
otra mejor opción que estar acá? Amigos, NO HAY OTRA
MEJOR OPCION. No hay otra mejor decisión. No hay algo
que valga mas la pena.
Siempre he
pensado, más bien imaginado, que vamos en un viaje así
como de película y vamos por un bosque, de esos típicos
bosques que están en los libros en los que dicen que
hace calor, que los árboles te miran, de esos bosques
que dan miedo. Imaginen que estamos perdidos, ¿Que
hacemos para ubicarnos si el bosque es malo e inclusive
el agua no se puede tomar y necesitamos urgentemente
salir de ahí? Lo único que nosotros podemos hacer para
ubicarnos dentro de un bosque es subirnos a un árbol,
ojala sea el más alto y desde la copa del árbol debemos
mirar donde estamos y ver qué tan lejos o cerca estamos
de alguna montaña o quizás en qué posición esta el sol.
Dentro del bosque es difícil saber en que etapa del día
estamos porque solo vemos trocos, árboles!!
El
campamento de jóvenes es como subirse a un árbol. La
Fiesta de los Tabernáculos es como subirse a un árbol.
Desde aquí—del campamento--podemos ver hacia a donde
vamos, hacia donde tenemos que dirigirnos, desde donde
venimos. Entonces, cuando estemos arriba del árbol
debemos cargar nuestras baterías espirituales porque al
bajar del árbol estaremos como al principio, sin ver
nada, a oscuras y tenemos que saber realmente hacia
donde ir.
¿Hacia a
donde vamos?
Quiero que
pasemos a una escritura que nos ayudará: Filipenses
3:13-14
“Hermanos,
yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado. Pero, una
cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás y
extendiéndome a lo que esta adelante, prosigo a la
meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en
Cristo Jesús.”
El apóstol
Pablo, siendo para nosotros como un súper cristiano,
quien ya llegó a la meta porque esta esperando la
resurrección, nos dice: “prosigo a la meta”, o sea, él
tiene en mente esa gran final de su vida. El quiere
llegar a ese momento espectacular que viviremos y él
estará allí. Además dice: “Prosigo a la meta, al
premio supremo”. Pablo estará allí levantando la
copa de la victoria. Eso es lo que él tenía en mente y
eso es lo que nosotros debemos tener en nuestras mentes.
Incluso cuando Pablo nos dice: “olvidando ciertamente lo
que queda atrás”, nos esta dando a entender que él solo
mira hacia delante. Ciertamente Pablo guardó
conocimiento de las experiencias pasadas, pero solo en
la medida que le ayudaban a edificar el futuro.
Ahora con
todas estas cosas que les he relatado, pensando en ese
maravilloso momento de “nuestra final” y teniendo en
mente nuestra salvación. ¿Algo en esta tierra podría
ponernos tristes si nuestro futuro es tan glorioso? Si a
mí me dicen: Daniel, en el próximo mundial te aseguramos
que tú serás quien meta el gol que definirá al campeón.
Tú harás un gol en la final del mundial. Y si me firman
esa promesa en un documento y me lo aseguran, durante
estos años futuros me andaría riendo solo. No podría
estar triste. Pensaría solo en ese momento, en el
momento en que yo sea el más famoso jugador de fútbol de
la tierra. Nada podría ponerme más alegre. Entonces ¿Que
me podría poner triste? No podría dejar de pensar en ese
momento. Pondría en mi habitación fotografías de las
finales anteriores. Buscaría datos de anteriores
goleadores en las finales de football y me preocuparía
de saber más acerca de ese momento. Entonces, si
pensamos que nosotros llegaremos a un momento mil veces
más emocionante, más espectacular y más determinante
para toda la humanidad, ¿No deberíamos andar todo el
tiempo contentos y alegres? ¿No deberíamos andar por la
vida de manera satisfecha? Es por eso que nosotros
debemos ser alegres, aprovechar todos los momentos en
sana alegría. No nos amarguemos la vida por nada. No nos
preocupemos por pequeñeces. No nos llenemos de angustia
por cosas sin importancia. No permitamos que se nos
olvide nuestro futuro. Tengamos nuestros ojos siempre
puestos en nuestra gloriosa final.
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