¡No Me Dejaré Dominar!
La vida es hermosa pero debemos estar atentos a los ataques de Satanás. El es el que triunfa cuando somos cortos de vista, cuando no somos capaces de ver un poco mas allá de lo que la satisfacción inmediata nos ofrece.
Por Gerardo Roig

Normalmente nuestra formación moral comienza cuando somos muy pequeños Esta comienza en casa y nuestros mayores referentes fueron o son nuestra familia directa y de ella fuimos aprendiendo normas y códigos de vida. Es así que si observamos a un joven que provenga de una familia musulmana obviamente su conducta y comportamiento responderá a su formación musulmana de acuerdo a la educación impartida por sus padres. De la misma manera si observamos a un joven que provenga de una familia cristiana veremos un comportamiento de acuerdo a su formación cristiana. Así podríamos dar muchísimos ejemplos al respecto. Igual sucede con nuestros gustos culinarios, mientras en occidente es inconcebible comer arañas, en otras partes del mundo se considera un platillo exquisito.
Podemos ver entonces que crecemos y asumimos o absorbemos toda la cultura de acuerdo a la formación de nuestros padres y a la región en que nacemos. Pero indistintamente del lugar en que nacemos o vivimos lo claro es que donde quiera que exista un ser humano también allí existirán los malos hábitos y las adicciones. Las adicciones conviven con nosotros y son desgraciadamente una constante en la conducta humana desde que se tiene conocimiento.
Definiendo las adicciones
El diccionario define la palabra adicción de la siguiente manera: Hábito de quien se deja dominar por el uso de alguna o algunas drogas tóxicas, o por la afición desmedida a ciertas cosas.
Según esta definición las adicciones son hábitos adquiridos de quienes se han dejado dominar o por la afición desmedida a alguna sustancia u alguna otra cosa. Así que, podemos ver que las adicciones las generamos. Ellas no están presentes en nuestro cuerpo al nacer, salvo algunas excepciones, como por ejemplo cuando los niños han nacido de madres alcohólicas. En ese caso su hijo al nacer ya viene con una predisposición a este vicio. Pero si somos producto de un embarazo normal entonces no existe una predeterminación a tal o cual adicción al llegar a este mundo.
Las adiciones las generamos muchas veces por ignorancia y otras veces voluntariamente pensando que lo que comienza de una manera muy sencilla o como un juego o bien como moda no es malo para nuestra salud mental. Muchas veces se desconoce el alcance de una conducta que se empieza a asumir o a practicar. Pero también muchas sabemos que algo anda mal o que no es correcto lo que estamos haciendo. Tenemos una conciencia humana que nos dice que es lo bueno y que es lo malo y no obstante a veces hacemos caso omiso de esas advertencias y las adicciones se apoderan de nosotros con una facilidad impresionante y no nos damos cuenta hasta que ya somos presas de nuestra propia conducta irresponsable.
Las adicciones son tremendamente engañosas. Ellas nos atrapan como un manto invisible y sin darnos cuenta comienzan a envolvernos y no asfixian. Nos envuelven y nos provocan una gran angustia y sufrimiento tanto personal como a quienes nos rodean y nos aman, que se afligen por ver cómo un ser querido esta siendo esclavizado.
Lo terrible de las adicciones es que éstas transforman a las personas y en los casos más extremos las degradan a tal punto que se vuelven irreconocibles. O bien se convierten en personas que esconden sus malos hábitos y sus vicios porque entienden que su entorno directo no podría entender la naturaleza de algunos de sus actos.
El engaño de las adicciones
Las adicciones casi siempre se presentan en la vida de las personas como algo agradable, como una opción más de vida, que sin duda estimula los sentidos y les hace sentir bien. Se presentan como una manera de distracción o como un método para evadir la realidad.
Podríamos hacer una lista larga de conductas adictivas que tienen presa a esta sociedad y tal parece que mientras mas cómoda esta una sociedad, mientras mas desarrollada se encuentre o mientras mas tiempo libre tenga es ahí cuando precisamente se generan mas vicios. Lo peor es que estos vicios toman el control de las personas.
Los vicios o adicciones no tienen necesariamente una edad específica para atraparnos, pero no es menos cierto que una edad muy fértil para promover o enganchar con los malos hábitos es sin duda la adolescencia por ser esta una edad en donde se esta en busca de una identidad propia. Dentro de esa búsqueda vamos experimentando con nuevas cosas o sensaciones que muchas veces se hacen solamente para diferenciarse del resto, para demostrar que somos distintos. Lo curioso es que al asumir conductas ¨diferentes¨ lo que estamos haciendo es asociarnos con otro grupo de personas que andan en búsqueda de lo mismo. Entonces sucede que agrupados nos potenciamos y el consuelo que buscamos una vez atrapados por la adicción es justificarnos usando argumentos como ¨ bueno, yo no soy el único ¨.
Testimonios de vida
Cuando conocemos o leemos testimonios de personas involucradas en grandes vicios como la droga o el alcohol, nos conmovemos por la crudeza de sus experiencias. En la mayoría de los casos los adictos han entrado a este circulo sabiendo que el drogarse o el consumir alcohol en exceso es algo que les traerá consecuencias, pero casi siempre piensan que serán capaces de controlar ese impulso y es ahí donde esta el error. Los seres humanos somos muy débiles cuando se trata de controlarnos. La historia demuestra que si no nos alejamos rápidamente de lo que nos hace mal entonces terminaremos siendo presas de los deseos o impulsos que pueden llevarnos a lo mas bajo que puede caer un ser humano.
La tentación es nuestro enemigo numero uno a la hora de querer controlar nuestras vidas. La tentación nos impide pensar en el futuro. La tentación anula todo vestigio de racionalidad si no es controlada. Su triunfo es conseguir que pensemos solo en el placer momentáneo. Ya sea que tenga que ver con la droga, alcohol, sexo, pornografía, con la comida, o algo tan simple y dañino como fumarse un cigarro, en definitiva las adiciones logran doblegar nuestra voluntad justamente porque bloquean nuestra capacidad de pensar en el largo plazo. El gran logro de una adicción es evitar que pensemos y que analicemos detenidamente lo que estamos por hacer.
Tampoco podemos desconocer que todos los vicios o adiciones provocan un placer momentáneo. El problema es que ese placer momentáneo es a cambio de mucho sufrimiento posterior. Lamentablemente nuestra mente omite analizar cuando se esta entrando en este peligroso espiral de adicciones.
Lo que Dios dice en Su Palabra
Pablo en la Biblia nos habla de este tema. En 1 Corintios 6:12 Dice: Todas las cosas me son lícitas, más no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.
Queda claro en este pasaje bíblico que tenemos libre albedrío y por lo tanto podemos hacer lo que se nos antoje. Podemos drogarnos. Podemos ser alcohólicos. Podemos ser promiscuos. Podemos ensuciar y pervertir nuestra mente con pornografía. Podemos ser personas que no controlemos nuestra alimentación, etc. Por eso Pablo dice en este versículo: Todas las cosas me son licitas. Pero agrega algo muy importante: Mas no todas convienen. Luego termina este versículo diciendo: Yo no me dejare dominar de ninguna.
Pablo esta hablando aquí de autocontrol. El esta enfatizando que debemos tomar las riendas de nuestra vida y dirigirla de acuerdo a los principios establecidos por Dios
Los seres humanos somos como un vehículo que tiene en su interior todos los controles para ponerse en movimiento y dirigirse por donde el chofer quiera. Estos vehículos tienen un acelerador, un volante y tienen también los frenos. El freno es el más importante de todos los controles. Con él podemos detener el vehículo cuando llegamos frente a una luz roja o bien frente a una emergencia. Es el freno el que salva nuestra vida ante cualquiera emergencia.
La vida es lo mismo. No tenemos que estar usando los frenos a cada segundo de nuestra existencia, pero tienen que estar en buen estado para usarlos en el momento necesario. Debemos ser iguales que un jugador de ajedrez que esta siempre pensando las consecuencias futuras de la jugada que esta por realizar.
Lo que debemos hacer
En definitiva lo que tenemos que hacer para evitar caer en adicciones es pensar y repasar una y otra vez si lo que estamos haciendo o estamos por hacer traerá beneficios o maleficios que se traspasarán a nuestro entorno, a nuestras familias y por supuesto a nosotros mismos. Talvez la decisión será fuente de dolor para nuestras vidas. Nosotros no somos ermitaños, vivimos insertados en una familia donde hay afecto, cariño y compromiso. Si nos causamos daño a nosotros mismos no solo sufriremos nosotros sino que todo nuestro entorno.
Lo que debemos entender es pagaremos un precio por nuestros errores. Nuestras equivocaciones siempre tienen un costo y ese costo tiene que ver con convertirnos es esclavos de una adicción. Generalmente ese costo lo sufren las personas que mas queremos. Dios es muy claro en estos temas. El nos dice lo que sucede cuando nuestra voluntad es doblegada.
2 Pedro 2:19 Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.
Lo típico es entrar en una adicción debido a la presión de los falsamente llamados amigos, que son normalmente aquellos que ya están complicados con sus vicios y nos invitan a participar de sus equivocaciones. Es ahí donde debemos ser inteligentes y debemos pensar como el jugador de ajedrez. Debemos tener la visión para ver mas allá del momento y no ver las cosas como se ven cuando se está bajo el hechizo de la tentación. Debemos tener la capacidad para ir ante Dios y pedirle que nos dé la lucidez para ver las cosas como las veíamos antes de ser tentados, antes de que entrara en nosotros ese deseo compulsivo de hacer lo incorrecto.
Es claro que la juventud hoy en día esta siendo bombardeada con tentaciones, pero Dios da una solución simple para no caer en ellas. Tenemos que ser valientes y pedir Su ayuda para alejarnos de dichas tentaciones.
2 Timoteo 2:22 Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.
Cuando somos tentados, la mejor manera de evitar caer es huyendo lo más lejos posible de la situación que causa la tentación. También debemos acercarnos a Dios y a nuestros verdaderos amigos, que son aquellos que desean el bien para nosotros.
He leído testimonios de personas que no huyeron en su momento de estas tentaciones. Son testimonios de jóvenes rehabilitados. Ellos comentan que no pensaron en las consecuencias de lo que estaban haciendo. Nunca se imaginaron que podrían llegar tan bajo. Una de las historias que leí hace poco me impactó muchísimo.
Un ejemplo de la vida real
Una jovencita normal que comenzó sus adicciones con un cigarrillo. Poco a poco se fue involucrando con las personas equivocadas al punto de terminar sumida entre las drogas y el alcohol. Perdió a su familia y toda dignidad al punto de entregar su cuerpo por un poco de droga sin saber siquiera los nombres de las personas a las cuales se entregaba. En cierto momento perdió totalmente la conciencia y no sabia nada del mundo que la rodeaba. Era entonces cuando quedaba a merced de los que decían ser sus ¨amigos¨. Esta niña pasó a ser esclava de sus vicios y de quienes la involucraron en esta terrible adicción a las drogas.
Todas las adicciones comienzan como un juego inocente que al poco tiempo se convierte en un pulpo que atrapa con sus tentáculos y se transforma en una pesadilla.
La adicción a la pornografía es un tema dramático. Las personas con esta adicción se involucran con un simple clic en su computador y de a poco van entrando en ese oscuro mundo de degradación humana donde la mujer es objeto de vejámenes tremendos. Los adictos se van enfermando y al final son dependientes de estas desviaciones que traspasan sus mentes y destruyen sus familias y sus vidas normales.
Estas mismas personas cuando logran rehabilitarse comentan que no entienden como llegaron hasta ese punto en sus vidas. Les tomó poco tiempo el perder todo cuanto tenían y les tomo muchos años rehabilitarse. Una vez rehabilitados pudieron ver la vida nuevamente como es…sin distorsiones, limpia y con los códigos morales que dejó Dios para nuestro paso por esta vida.
Gracias a Dios la joven de la historia se rehabilitó y esta ahora rehaciendo su vida. Ella podría haberse evitado ese tormentoso trayecto de dolor y sufrimiento si solo hubiese puesto freno al principio, si solo hubiese aplicado los principios de Dios.
Debemos estar alertas
La vida es hermosa pero debemos estar atentos a los ataques de Satanás. El es el que triunfa cuando somos cortos de vista, cuando no somos capaces de ver un poco mas allá de lo que la satisfacción inmediata nos ofrece.
Santiago 1:12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
Debemos ser como aquel jugador de ajedrez. Debemos ser pacientes y con la capacidad de anticiparnos cada vez que hacemos nuestros movimientos en la vida. No debemos darle ventaja a nuestro adversario que esta al otro lado del tablero. El es quien triunfa cuando tomaos decisiones apresuradas o tomamos decisiones sin considerar a Dios.
De los jóvenes habla muy bien Dios. El se refiere a ellos como personas que pueden enseñarnos a quienes ya no somos tan jóvenes. Ustedes jóvenes tienen la fuerza y el poder para decidir que hacer con sus vidas.
1 Timoteo 4:11 Esto manda y enseña. Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.
Como decíamos hace un momento: La vida es hermosa cuando se vive de manera equilibrada y limpia. Ese equilibrio solo lo podemos encontrar en el amor que Dios desea entregarnos a cada uno de sus hijos y muy en especial a ustedes los jóvenes. Vivan la vida entendiendo que es un regalo de Dios. Es un regalo que entrega muchas satisfacciones y alegrías cuando nos esforzamos por vivirla en armonía con Dios y con los seres que queremos. Ustedes tienen el control para dirigir sus vidas. Pidan la ayuda de Dios para que los guíe en esta linda oportunidad que nos dio de disfrutar esta vida física.
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