El Fin de la Guerra, el Terrrorismo
y Otros Problemas
Muchos jóvenes temen por su seguridad personal. Casi todos pueden informar sobre estos problemas, pero en este artículo se muestra la solución.
Por David Treybig
Recientemente perdí el vuelo para visitar a mi familia en Minessota. Había llegado al aeropuerto 40 minutos antes de que mi vuelo saliera, pero no me fue permitido abordar el avión. Aprendí que debido a las altas medidas de seguridad en los aeropuertos, debí haber estado allí 45 minutos antes del itinerario de salida. Así que tuve que desviarme en mi ruta y, al final del día hice muchas escalas, en lugar de tomar un vuelo directo a mi destino con la subsiguiente pérdida de tiempo e inconvenientes.
Perder ese vuelo me hizo recordar que el mundo no es un lugar placentero en donde todo el mundo se lleva bien. Y las razones del incremento en la seguridad en muchos aeropuertos alrededor del mundo son para prevenir algún ataque terrorista para hacer explotar un avión o destruir otros objetivos.
Persiste en nuestra memoria la fecha del 11 de septiembre, cuando los terroristas secuestraron cuatro aviones matando a miles de personas. Este y otros ataques en la última década, nos hacen estar alarmados sobre los extremistas musulmanes que pueden matar a miles de inocentes víctimas, incluyendo mujeres y niños.
En nuestras comunidades muchos jóvenes asisten a escuelas y viven en vecindarios donde están expuestos a bandas de maleantes que pueden golpear o asesinar a otros si no acceden a sus deseos. Algunas bandas incluso compiten con otras para tener dominio sobre otros vecindarios y ha muerto gente inocente como consecuencia de una bala perdida durante estas batallas.
Hasta las escuelas y los campus universitarios han dejado de ser seguros. Hace unos meses atrás escuchamos noticias sobre estudiantes fuera de control que dispararon a sus compañeros.
Entre naciones también vemos múltiples conflictos y escaramuzas, incluyendo la guerra en Afganistán e Irak –-sin mencionar los últimos conflictos entre las facciones Hamas y Hezbollah en Israel. En relación a los últimos conflictos, casi todos reconocen que cualquier tratado de paz entre los adversarios será temporal, así que todos estos enemigos esperan continuar la guerra en el futuro.
¿Porqué todas estas muertes?
¡Ya basta de conflictos! Todo mundo sabe sobre estas guerras, el terrorismo y las luchas que se llevan a cabo hoy día. Así que la pregunta es: ¿Porqué la gente no puede vivir e paz y no pueden llevarse bien unos con otros? La respuesta se encuentra en el primer relato bíblico sobre violencia humana.
Caín y Abel fueron los primeros dos hijos de Adán y Eva –-los padres de toda la humanidad. En esa época Caín se enojó mucho con su hermano Abel porque Dios había aceptado la ofrenda de Abel y había rechazado la suya. En lugar de reconocer su responsabilidad en su relación con Dios, Caín se enojó por la situación. Aparentemente él pensó que era una injusticia que no se aceptara su ofrenda y que su dignidad no se había respetado.
Similarmente, pensando que las cosas no son Justas y que no se muestra mucho respeto por sus opiniones, muchas naciones hacen la guerra. Así que al decidir resolver sus problemas por su propia cuenta, separados de Dios, no ha sido de mucha ayuda.
Como lo expresa Santiago 4:1-3 “¿De donde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”.
Veamos nuevamente a Caín. Mientras estaba muy enojado sobre la situación, Dios le dijo: “¿Porque te haz ensañado, y porqué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no será enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tu te enseñorearás de él”. (Genesis 4:6-7)
Dios le dijo a Caín que necesitaba gobernar sus emociones. Actuando así hubiera reinado la paz entre los dos hermanos. Después de todo, uno de los nombres de Dios es “Príncipe de Paz” (Isaías 9:6), así que El ciertamente sabe que es lo que produce la paz y que no.
Tristemente, Caín no siguió las instrucciones de Dios. En su lugar le dio cabida al enojo y mató a su hermano (Génesis 4:8). De la misma manera, muchas naciones han seguido el ejemplo de Caín y de sus padres también, rechazando las instrucciones de Dios. Por lo tanto, son incapaces de tomas decisiones acertadas en forma consistente.
Hablando de aquellos que rechazan los mandamientos, Dios advierte, “No conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos; sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere, no conocerá paz” (Isaías 59:8)
La historia muestra que la mayoría de la gente ha tomado y continuará por el sendero que conduce a los conflictos, en lugar de la paz. En efecto, la Biblia revela que antes del retorno de Jesucristo las guerras se incrementarán.
Explicando a sus discípulos sobre las condiciones del mundo antes de su regreso, Jesús les dijo: “Y oiréis de guerras y rumores de guerra; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares” (Mateo 24:6-7).
Más adelante Jesús dijo que las condiciones serían tan malas en este tiempo que, “si aquellos días o fuesen acortados, nadie sería salvo; más por causa de los escogidos, aquellos días serían acortados” (Versículo 22)
El fin de todos estos problemas
¿Cuando será rescatada la humanidad de todas las guerras, el terrorismo y otros problemas que afectarán a la humanidad al final de “este presente siglo malo” (Gálatas 1:4)? Seremos salvos cuando Jesucristo regrese a esta tierra. Reflexionemos sobre algunas de las cosas maravillosas que van a ocurrir cuando Jesucristo regrese a establecer el Reino de Dios.
Al destruir al ejército multinacional reunido en el Valle de Megido que marcha hacia Jerusalén para luchar contra El (Apocalipsis 16:13-16; Joel 3; Zacarías 14:2), Jesús hará una realidad este anunciado mensaje: “¡Los reinos de este mundo han venido a ser de nuestro Señor y su Cristo, y el reinará por siempre!” (Apocalipsis 11:15). Una de las primeras acciones de su liderazgo será suprimir las armas de Guerra.
El antiguo profeta Miqueas fue inspirado a escribir este evento de la siguiente manera: “Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa del Eterno será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos. Vendrán muchas naciones y dirán: Venid, y subamos al monte del Eterno, y a la casa del Dios de Jacob, y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Eterno. Y el juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra. Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca del Eterno de los ejércitos lo ha hablado” (Miqueas 4:1-4).
Junto con la destrucción de las armas utilizadas para matar a otros seres humanos, Jesús ofrecerá la oportunidad de transformar sus mentes por una llena de amor y respeto hacia otros. Esto acontecerá cuando la gente se arrepienta de sus pecados y se sometan a las leyes de Dios –-la ley que nos enseña como amar a Dios y a nuestro prójimo.
La tierra experimentará cambios dramáticos en las áreas de salud, riqueza y prosperidad. Pero la base para disfrutar todas estas bendiciones será la paz universal traída por el Príncipe de Paz. Para aprender más sobre este emocionante futuro, solicite o baje del Internet “El evangelio del Reino de Dios” y “Las Fiestas Santas de Dios: Esperanza Segura para Toda la Humanidad”
Sobre el Autor
David Treybig es el editor de Vertical Thought y es ministro de la Iglesia de Dios Unida en las congregaciones de St. Petersburg y Tampa, Florida.
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