Jerusalén:
Vórtice del Pasado—Vórtice del Futuro

¿Por qué esta pequeña ciudad evoca tanta pasión y conflicto? La historia y la profecía dan la respuesta.

 

Por Ken Treybig

 

A través de los siglos, las tres religiones más grandes del mundo—el Cristianismo, el Islam y el Judaísmo—fueron atraídas a la misma ciudad: Jerusalén. Y en el futuro, como lo predice la Biblia, todas las naciones—no tan solo las seguidoras de estas tres principales religiones—estarán cercanamente envueltas en los devastadores eventos que ocurrirán dentro y alrededor de esta ciudad.


JerusalénPara entender mejor este imparable vórtice que eventualmente envolverá a todas las naciones, echémosle un breve vistazo a la historia y al futuro de esta significativa ciudad bíblica.


Por interesante que parezca, la Cristiandad, el Islam y el Judaísmo tienen sus orígenes en una figura central—un patriarca de nombre Abraham quien anduvo por el área del Medio Oriente después de recibir un llamado de Dios de dejar su tierra de origen. En lo que fue después el Monte del Templo de Jerusalén, el Monte Moriah, Abraham enfrentó su mas grande prueba al estar dispuesto a ofrecer a Dios en sacrificio a su hijo Isaac (ver Génesis 22).


Jerusalén fue reconocida de importancia regional unos 800 años después de la muerte de Abraham, cuando sus descendientes (los Israelitas, quienes habían sido esclavos en Egipto) fueron liberados por la intervención milagrosa de Dios y luego que ellos tomaran posesión de la Tierra Prometida, en donde se encontraba Jerusalén.


Poco después de  la muerte de Abraham, acaecida en el siglo 19 A.C., los mapas Egipcios aparentemente se referían a la ciudad como Urusalimum, pero después los habitantes la llamaron Jebus. Poco antes del año 1000 A.C., el Rey David conquistó la fortaleza Jebusita y la nombro la “Ciudad de David” (2 Samuel 5; 1 Crónicas 11:5). Pero con el tiempo, la ciudad volvió a tomar como titulo una forma del nombre antiguo y fue llamada: Jerusalén, que en hebreo significa “posesión (o fundamento) de paz”.


Esta es una de las ironías de la historia, el hecho de que una ciudad con tan bello nombre tuviese tan poca paz. En vez de eso, Jerusalén ha sufrido una larga historia de cambios, revoluciones, sitios, rendiciones y hambrunas. Sus calles han visto ríos de sangre durante los últimos 3,000 años.


Sin un Puerto, sin ríos importantes en las cercanías y estando situada lejos de los caminos principales—A una buena distancia de las principales carreteras que unen a Asia Menor con Egipto—parece extraño que esta ciudad se convirtiese alguna vez en un lugar importante en la historia del mundo. Pero el hecho de que el Rey David la conquistara y la hiciera la capital de la antigua nación de Israel la ubican directamente en el vórtice del conflicto por miles de años.

La gloria más grande

La gloria física más grande de Jerusalén fue alcanzada bajo el Rey Salomón, hijo del Rey David. Salomón construyó el templo de Dios, así también como su propio palacio y extendió grandemente la ciudad. La Biblia describe la riqueza de Salomón y dice que él recibía alrededor de 25 toneladas de oro cada año (1 Reyes 10:14). Continua diciendo que el oro era tanto, que nada en el palacio era hecho de plata, ya que este ultimo metal era considerado de poco valor (versículo 21). No hay que asombrarse entonces que la ciudad fuera un blanco de ataques cuando Israel comenzó a declinar.

El Rey Nabucodonosor de Babilonia conquistó y destruyó Jerusalén en el año 586 A.C. Setenta años mas tarde, durante el reinado del Imperio Persa, el templo fue reconstruido bajo Zorobabel. Luego después de más de 50 años las murallas de la ciudad fueron reconstruidas bajo Nehemias. Así comenzó un ciclo de destrucciones y reconstrucciones que ha durado miles de años.

En el año 70 A.C., Tito, general del ejercito Romano, destruyó la ciudad. El historiador Judío Josefo dijo que más de un millón de personas murieron en las campañas Romanas en contra de Jerusalén, aunque el número exacto de muertes aun se disputa. Los Judíos brevemente reestablecieron Jerusalén como su capital solamente para ser destruirla nuevamente por el Emperador Adriano.
Después del año 300, la madre del Emperador Constantino el Grande, visitó Jerusalén e hizo construir iglesias sobre los sitios asociados con los eventos en la vida de Jesucristo. Después del año 600, poco después de la muerte de Mahoma, los musulmanes ganaron control de la ciudad y construyeron lugares sagrados para el Islam. Por entonces la Cristiandad se había convertido en una de las principales religiones en el mundo. Las cruzadas continuaron en la Edad Media—Con mucha sangre derramada a lo largo y ancho del mundo conocido en aquel entonces, todo por la búsqueda del  control de Jerusalén.

En 1917, al haber terminado la I Guerra Mundial, el General Edmund Allenby entró a Jerusalén y la ciudad quedó bajo la jurisdicción de Gran Bretaña. En 1947 las naciones del mundo, a través de las Naciones Unidas, pasaron una resolución que dividió esta zona del Medio Oriente y estableció el escenario para el nacimiento de la moderna nación de Israel.

Hoy, esta parte del mundo continúa ocupando los titulares de los periódicos de importancia mundial debido a que judíos y árabes pelean por el territorio ocupado por Israel con Jerusalén como su capital.

El conflicto continuado en este relativamente pequeño pedazo de tierra esta destinado a crecer e involucrar a todas las naciones antes del retorno de Jesucristo. Dios profetizó que El "pondrá a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la cargaren serán despedazados… todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella." (Zacarías 12:3).

Vienen mejores tiempos

La Biblia también dice que Jerusalén esta destinada a ser el centro de las buenas noticias del futuro. Esta vez el vórtice traerá a toda la gente a esta ciudad para bien. Ya no habrá más guerra, hambruna o violencia.

En Zacarías 1:14-17 Dios dice que aunque El trajo castigo a Su pueblo, una vez más volverá "a Jerusalén con misericordia" y que el cordel de medir "será tendido sobre Jerusalén" con el propósito de reconstruir la ciudad. Dios dice en el versículo 17 que El "otra vez escogerá a Jerusalén."

Una de las promesas que Jesucristo dio a Sus seguidores es que El volvería a este planeta. En Zacarías 14:3-4 se nos dice a dónde El regresará—al Monte de los Olivos, al este de Jerusalén.

Una vez que Jesús destruya a los ejércitos de la Bestia y del Falso Profeta que pelearán contra El a Su regreso (Apocalipsis 19:16-21), “El transformara Jerusalén de una "piedra pesada" a una fuente de vida—descrita poéticamente como "aguas vivas" (Zacarías 14:8-9) —al establecerse a Si mismo como gobernante sobre toda la tierra.

Los próximos seis versículos nos hablan de Jerusalén siendo enaltecida (verse 10) y seguramente habitada (verse 11). Dios mismo destruirá, a través de una terrible plaga, a aquellos que combatieron en Su contra (versículos del 12-15).
Una vez que Dios establezca Su gobierno en Jerusalén, todas las naciones vendrán a esa ciudad, Su capital mundial, a adorarle. Notemos que las personas serán llevadas a Jerusalén como una hoja succionada por un tornado, no para destrucción, sino para paz, prosperidad y el bienestar.

Dios usó al profeta Isaías para proclamar muchas advertencias de castigo a Su pueblo por desobedecerle. Pero Isaías también fue usado como vocero para explicar lo que vendría tanto para Judá como para Jerusalén.

Isaías 2:1-4 comienza mencionando específicamente a Jerusalén y dice que el Monte del Señor (gobierno) será establecido por sobre todos los gobiernos, y todas las naciones irán a Jerusalén para ser enseñadas en la correcta manera de vivir. Jerusalén, la "ciudad de paz," ¡se convertirá en la fuente de enseñanza que guiara a todos hacia la paz! Y todas las naciones serán atraídas a ella, ansiosas de aprender lo que ahí será enseñado.

Pareciera que las cosas no pudiesen ser mejor que eso. Sin embargo, en el próximo capitulo del libro del Apocalipsis, se le mostró al apóstol Juan una visión de un importante paso en el plan de Dios para transformar a Jerusalén de una "piedra pesada" en un icono de paz por la eternidad.

En Apocalipsis 21 Juan describe la Nueva Jerusalén, construida de un material que ningún ser humano haya sido capaz de producir alguna vez. Este material es descrito en los versículos del 18 al 23 como oro puro, claro como el vidrio, y adornado con hermosas y masivas piedras preciosas. Dios el Padre y el Cordero moraran ahí con las personas transformadas en espirituales (versículo 3).

Solamente a aquellos que estén inscritos en el Libro de la Vida se les permitirá entrar ahí (versículo 27).

Dios elegirá el nombre "Jerusalén" para Su nueva ciudad, completando así el proceso de traer la paz duradera sobre el mundo entero. Además, Dios dará vida eterna a aquellos sigan el proceso ordenado por Dios y que acepten Sus preceptos para la salvación.

Un vórtice—o una tormenta de eventos—se esta llevando a cabo alrededor de la ciudad de Jerusalén. ¿Qué harás tú con este importante entendimiento? ¿Serás parte de esta Nueva Jerusalén?.


Ken Treybig es el director de United Youth Camp Carter y pastor de las congregaciones del Texas Este de la Iglesia de Dios Unida.

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