¿Que piensa Dios sobre las drogas?
Por los principios en la Biblia, podemos saber que piensa El sobre este tema actual.
Por David Treybig
Pregunta: ¿Que hay de malo en usar drogas de la calle como la marihuana?
Respuesta: Dios desea que todos tengamos una vida física sana (Juan 10:10; 3 de Juan 2) y a través de la aceptación de su camino de vida, recibimos la vida eterna (Juan 3:16). El vínculo de los seres humanos con Dios es por medio de nuestra mente- que nos permite determinar y ejecutar nuestras acciones.
Al reconocer la importancia de nuestra mente, Proverbios 4:23 dice, "Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón (mente), porque de el mana la vida." El problema con las drogas ilegales es que destruyen o impiden nuestra habilidad de pensar adecuadamente. Cuando no tenemos una mente sana, se hace cada vez más difícil tener una relación con nuestro Creador.
Otro problema con las drogas es que perjudican nuestra salud (www.news.com.au). La Biblia nos enseña que nuestros cuerpos son el templo (lugar de residencia) del Espíritu de Dios y necesitamos cuidar del mismo. Al hacerlo, glorificamos —mostramos respeto—a Dios que nos creó (1 Corintios 6:19-20). Así que este es el aspecto más importante en relación a la adicción a las drogas.
P: Parece que todo el mundo a mi alrededor usa drogas. ¿Que hay de malo con probar una vez para experimentar que se siente?
R: Mucha gente se ha vuelto adicta a las drogas luego de decidir probarlas por primera vez. Así que hay un peligro potencial en ellas. Algunas drogas son físicamente adictivas afectando a algunas personas más que a otras. Además, algunos se mantienen “elevados” – el efecto eufórico que experimentan bajo el efecto de la droga. Se sienten tan bien que quieren probarlo una y otra vez y harían cualquier cosa – incluyendo conductas ilegales e inmorales – por disfrutar su efecto. Una persona juiciosa no corre el riesgo de sentirse desmedidamente atraído por las drogas, lo cual equivale a idolatría – poner otras cosas en lugar de Dios y sus leyes.
Tristemente, a menudo el tema del carácter no se toma muy en cuenta, aspecto que es sumamente vital. Dios quiere personas que desarrollen carácter justo en esta vida como preparación para la siguiente, para el futuro. El carácter justo se desarrolla al determinar lo que es incorrecto de lo que es correcto, escogiendo hacer esto último, seguido de acciones apropiadas. Es un asunto de carácter no hacer lo que es ilegal o de irrespeto para Dios y, sobre todo aquello que es potencialmente perjudicial para nuestra salud y nuestro bienestar espiritual.
P: ¿Cual es la diferencia entre el uso del alcohol en forma moderada y las drogas?
R: Dios permite el uso del alcohol con moderación y dentro de los límites legales (ver Romanos 13:1; Jueces 9:13; 1 Timoteo 5:23). Entendemos por aspectos legales, la edad, manejar, lugar donde se bebe, etc. Los cristianos no son “bebedores”, sino ejercen autocontrol y moderación (Tito 1:7-8; 2:3).
Moderación quiere decir buen sentido, sin llegar a embriagarse. La embriaguez es un pecado que puede poner a la persona fuera del Reino de Dios (1 Corintios 6:9-10).
Ciertos estudios han demostrado que el uso moderado del alcohol puede ser beneficioso para la salud. (www.hsph.harvard.edu).
Las drogas son una historia diferente, porque causan intoxicación (similar a la embriaguez) en detrimento de la salud y su uso es inapropiado para aquellas personas que quieren rendirle honor a Dios.
P. Debido a que la presión de los compañeros es una causa de que los jóvenes se involucren en las drogas, ¿como puede uno resistir su influencia?
R. aprender a resistir las malas influencias es una parte importante de ser cristiano. El libro de proverbios, específicamente escrito para dar consejo a los jóvenes, dice, "Hijo mío, si los pecadores te quieren engañar, no consientas" (Proverbios 1:10). Cuando nos convertimos en adultos, nos hacemos más aptos para resistir las tentaciones del pecado del mundo. Una forma de resistir la mala influencia es pasar tiempo con gente que no nos incita al pecado. Escojamos el tipo apropiado de amigos y compañeros. Dios nos aconseja a no buscar la compañía de personas dadas a la bebida (1 Corintios 5:11). Aunque inevitablemente conoceremos e interactuaremos con personas que transgreden las leyes de Dios, si somos sabios procuraremos compartir nuestro tiempo con aquellos que luchan por vivir honorablemente.
P: ¿Acaso no quiere Dios que la gente joven se divierta?
R: Dios nos dice que disfrutemos de las cosas que no nos provocan daño a nosotros mismos y a otros a largo plazo. El desea que la gente joven disfrute su juventud (Eclesiastés 11:9) y todo lo que conlleva. Esto implica el gozo por aprender a hacer nuevas cosas, disfrutando tiempo con otros que comparten nuestros valores – así como el conocimiento de Dios (Salmo 5:11), porque este conocimiento será la clave para obtener lo máximo de nuestra vida. Dios también nos anima a disfrutar su Sábado semanal y sus Fiestas Santas (Isaías 58:13; Deuteronomio 12:18; 16:14).
La diversión sana y a la manera de Dios es aquella que podemos contar a nuestros padres y más tarde a nuestros nietos. Este tipo de diversión siempre está en armonía con las leyes de Dios y de la cual nunca nos lamentamos y que, además, no daña nuestros cuerpos.
Sobre el Autor
David Treybig es el editor de Vertical Thought (nuestra publicación en inglés) y Ministro de la Iglesia de Dios Unida para las congregaciones de San Petersburgo y Tampa, Florida.
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