La Madurez
El concepto de la madurez es uno de los mas difíciles de definir en términos justos. ¿Quien define lo que es la madurez? ¿Bajo que parámetros se define este termino? ¿Bajo que comparaciones podemos dar esta definición?
Por Saúl Langarica
Aunque la madurez es un término bastante sutil y relativo para definir, de todas maneras tenemos que darle cierta definición y por supuesto que tenemos que usar parámetros confiables y usar modelos de comparación seguros para poder definirla lo más justamente posible.
Para poder entender mejor este concepto de la madurez podríamos separarla en tres aspectos: La madurez física, la madurez emocional y la madurez espiritual.
La Madurez Física
La madurez física es cuando los órganos del cuerpo humano han alcanzado su desarrollo óptimo. Para muchas personas, especialmente para los jovenes, este desarrollo óptimo de sus órganos muchas veces puede ser confundido con el desarrollo emocional y hasta espiritual. Esta confusión ha sido una causa de mucho sufrimiento.
El desarrollo óptimo de los órganos del cuerpo generalmente no tiene mucho que ver con la madurez emocional o espiritual. Esta confusión común ha causado muchos dolores a la juventud especialmente en los últimos tiempos. La madurez física generalmente es alcanzada a menor edad en las mujeres que en los hombres y ambos puede procrear hijos desde edades reducidas sin necesariamente estar maduros emocional o espiritualmente. Cuando varones y mujeres jovenes han llegado a la madurez física a veces llegan a pensar que tienen la madurez emocional y espiritual necesarias para tomar decisiones sin pedir consejo y sin tomar en cuenta las opiniones de sus padres. Esto ha resultado ser una terrible confusión que ha llevado a muchos dolores en padres e hijos.
Pero como decíamos al principio de este articulo: ¿Quién define lo que es la madurez emocional y espiritual? ¿Bajo que parámetros de comparación podríamos definir dicha madurez emocional y espiritual? ¿Cuál seria el modelo a seguir para emitir una comparación?
A decir verdad La madurez emocional y espiritual no necesariamente se alcanzan a determinada edad. Hay una buena cantidad de adultos que tampoco han alcanzado la madurez emocional y como consecuencia muchos jovenes cuando han alcanzado la madurez física y sienten la independencia para decidir sobre si mismos y cometen errores en sus decisiones, ¿quien les corregirá? ¿Bajo que términos? ¿Con que autoridad?
La madurez emocional y la espiritual no vienen con la edad
Debido a que la madurez emocional y espiritual no vienen necesariamente con la edad, podemos ver a nuestro derredor a muchos adultos que deberían ser el ejemplo de comportamiento para los jovenes, cometer los mismos errores y por lo tanto los jovenes no tienen modelos a los cuales aferrarse en su posible deseo de actuar correctamente. ¿Están los padres apoyando con su buen comportamiento individual y con matrimonios estables y unidos a sus hijos? ¿Están los profesores de las escuelas siendo consecuentes entre lo que enseñan a los jovenes y lo que ellos mismos viven en su vida privada? ¿Están los mismos dirigentes religiosos siendo consecuentes entre lo que profesan y enseñan con lo que realmente practican? Tristemente podemos ver a nuestro derredor que en su mayoría los adultos, varones y mujeres, simplemente no actúan con la madurez emocional y espiritual como para ser modelos a seguir por los jovenes.
Es triste en nuestra sociedad desarrollada ver a hombres y mujeres, jovenes y adultos por igual, cometer los mismos errores vez tras vez. Es cada vez más difícil encontrar verdaderos ejemplos de madurez emocional y espiritual a los cuales tomar como modelos. Y si no existen muchos modelos de comportamiento a seguir, entonces, ¿a donde acudir? Afortunadamente los seres humanos no fuimos dejados sin dirección emocional y espiritual. El Dios que nos hizo también nos dejó parámetros correctos de comparación y un modelo perfecto a seguir para definir la madurez emocional y espiritual. Dios nos dejó la Biblia y nos dejó el ejemplo de Jesucristo para definir a la madurez de una forma justa.
La Madurez Emocional
¿Que es la madurez emocional? Podríamos definirla como la capacidad de una persona para escoger lo correcto y seguirlo. Por supuesto que aquí nos enfrentamos a la interrogante de ¿Qué es lo correcto? Debemos decir que el ser humano a partir de cuando nace empieza a desarrollar ciertas instrucciones básicas de lo que esta bien y de lo esta mal. Dios puso en el ser humano un espíritu humano que le da cierto entendimiento básico de lo bueno y lo malo.
Job 32:8 Dice: Ciertamente espíritu hay en el hombre, Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda.
Romanos 1:19 Dice: Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. 20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.
Romanos 2:14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, 15mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos.
Podemos ver que el ser humano tiene cierta instrucción básica en su mente acerca de lo que es correcto y de lo que no lo es. Por otro lado, generalmente los padres están al tanto de ese conocimiento moral básico para enseñarlo a sus hijos. Por ejemplo: Todo ser humano sabe que no es correcto robar.
La mayoría de los seres humanos saben que no es correcto emborracharse o ser fumador. Todavía Muchos sabemos que no es correcto que los jovenes tengan relaciones sexuales antes de casarse. También saben que no es correcto mentir, o ser homosexual, etc.
Esta moralidad básica que tenemos los seres humanos si se obedece puede hacer que la sociedad sea mas feliz. La madurez emocional consiste en tener la capacidad de vivir por estos principios de la decencia. La madurez emocional es la capacidad de ser constantes en el seguimiento de estos principios fundamentales.
Ciertamente hay personas en esta sociedad que tienen esta madurez emocional, lo cual hace que sus familias vivan en paz y en armonía, con matrimonios estables y duraderos, con hijos e hijas unidos también por los mismos principios.
Esta madurez emocional viene mayormente por la instrucción y el ejemplo de los adultos, especialmente de los padres hacia los hijos. Los hijos generalmente aprenden a ser como los padres.
Este tipo de madurez también se adquiere por medio del sufrimiento. Cuando las personas sufren y este sufrimiento no los destruye emocionalmente, sino que se esfuerzan por salir triunfantes y continúan haciendo lo que saben que es correcto, entonces este tipo de actitud y comportamiento desarrolla aun más la madurez emocional. Notemos lo que la Biblia dice en relación a Jesucristo.
Hebreos 5:8 Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; 9 y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen.
La Madurez Espiritual
La madurez espiritual no es algo que se logra por métodos humanos. No es algo natural. La madurez espiritual es un proceso que empieza en el ser humano con la recepción del Espíritu Santo a través del bautismo y la imposición de manos de un ministro de Dios. Generalmente para que el ministro bautice e imponga manos sobre una persona, esta debe ser lo suficientemente madura emocionalmente como para tomar la decisión voluntaria de nunca dejar el camino verdadero de Dios. En este sentido la madurez emocional y la espiritual se complementan.
La madurez espiritual tiene que ver con la adquisición del carácter de Dios a través de la ayuda del Espíritu Santo. Esta madurez tiene que ver también con la meta de llegar a la estatura de carácter del mismo Jesucristo. En este sentido la madurez espiritual total de Jesucristo la alcanzaremos hasta que seamos transformados en Espíritu, pero en el entretanto que estamos en la carne, luchamos cada día por ser como El.
Efesios 4:13 Dice: Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.
La madurez espiritual obviamente es la más importante de las tres que hemos mencionado. Porque esta madurez tiene que ver con llegar a ser como Jesucristo, espiritual, perfecto y eterno.
Pero en el entretanto que estamos en la carne, aquel que busca la madurez espiritual se refrena de pecar, se controla en sus emociones incorrectas, se esfuerza de que el fruto del Espíritu Santo sea producido cada día en su vida. Este fruto se expresa en diferentes dimensiones del carácter: La persona refleja amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza (Galatas 5:22-23). En otras palabras, se esfuerza por ser como Jesucristo.
Dios nos hizo a Su imagen y semejanza. Eso quiere decir que nos diseñó en nuestra estructura física siguiendo el modelo de Si mismo. También puso en nosotros el espíritu humano para que pudiéramos lograr ciertos atributos de Dios mismo, como por ejemplo la madurez emocional. Pero Dios nos hizo incompletos espiritualmente hablando. En otras palabras, no fuimos hechos con la capacidad natural de ser maduros espiritualmente. Para ello Dios hizo disponible Su Espíritu Santo para que al tenerlo dentro de nosotros mismos por el arrepentimiento, el bautismo y la imposición de manos, podamos diariamente crecer en la madurez espiritual hasta llegar a ser como Dios es.
Que Dios nos ayude a usar nuestra madurez física de la manera correcta. Como dijo el apóstol Pablo en Romanos 6: 13 Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.
Obviamente para controlar y someter a nuestra naturaleza física se requiere de la madurez emocional y sobre todo de la madurez espiritual para no pecar y ser cada vez mas como Jesucristo, nuestro verdadero modelo de madurez en todos los sentidos.
Sobre el Autor
Saúl Langarica es el pastor de la Iglesia de Dios Unida en el Cono Sur.
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