¿Qué dice la Biblia acerca del día Sábado?
Aquellos que guardan el Sábado como el séptimo día bíblico demuestran su amor a Jesús obedeciendo sus mandamientos.
Por Larry Greider
Conocer la santidad y el propósito del día Sábado es vital porque involucra conceptos de tiempo, de vida y de relaciones humanas. Comencemos leyendo cómo nuestro Creador estableció el período de tiempo de 24 horas para la humanidad.
Al comienzo de Génesis, donde se describe la semana de la creación, leemos: “Así quedaron acabados los cielos y la tierra, y todas sus criaturas. Y acabó Dios en el séptimo día la obra que hizo, y reposó en el séptimo día de todo lo que había hecho en la creación. Y Dios bendijo al séptimo día, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación”. (Génesis 2:2-3).
En Exodo 10 vemos que el Sábado es uno de los Diez Mandamientos que Dios le dio a la humanidad: “Acuérdate del día sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra. Pero el sábado es el día de reposo del Señor tu Dios. No hagas ningún trabajo en él; ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas” (Exodo 20: 8-10).
Cuando Dios le explicó al antiguo Israel, y a todos aquellos que seguirían sus caminos después, sus días de descanso especiales y sus celebraciones, el séptimo día Sábado estaba al principio de la lista (Levítico 23:1, 3).
Esta lista jamás ha cambiado, y las instrucciones de Dios jamás han sido revocadas.
Cuando Jesucristo vino a la tierra como ser humano, él vino a exaltar – quiere decir a magnificar, sostener y luego explicar – la ley (la cual incluye el mandamiento del sábado) y no a destruirla (Isaías 42:21; Mateo 5:17).
Esta es la razón por la cual Jesús guardaba el sábado (Lucas 4:16) y también lo hicieron los apóstoles y los miembros de la Iglesia que él fundó.
Aquellos que guardan el séptimo día sábado bíblico demuestran su amor a Jesús al obedecer sus mandamientos (Juan 14:21).
Guardar el Sábado
¿Entonces, cómo se debe guardar el sábado? Esto es un desafío en un mundo al cual no le gustan las restricciones a la libertad de las personas para hacer lo que ellos quieran y cuando quieran. La intención de Dios de darle a la humanidad un tiempo “sagrado” es para tener una relación con nosotros.
El quiere que detengamos nuestra frenética carrera de aquí para allá, y que consideremos que la vida tiene un propósito más importante. Para mantener el sábado de Dios santificado se requiere el esfuerzo de acomodar nuestras vidas de manera que podamos asistir a los servicios de la iglesia donde podemos participar de la adoración a Dios, de la camaradería cristiana y escuchar a los ministros explicar su palabra – ayudándonos así a entender mejor y estar concientes de cuál es su voluntad en nuestras vidas (Levítico 23:3; Hebreos 10:25).
Disfruta un día de descanso
Además del propósito espiritual del sábado, este es un día maravilloso para el descanso físico. Al guardar el sábado dejamos nuestra rutina diaria de ir a trabajar, asistir a clases seculares o disfrutar de nuestros propios placeres. El tomar un tiempo para descansar y meditar en la vida y hacia dónde vamos puede ser muy energizante y nos puede ayudar a desarrollar una relación más profunda con Dios.
Dios creó el sábado como un regalo de tiempo para ayudarnos a conocerlo mejor. Mientras más nos demos cuenta del milagro de la vida y de la interdependencia entre las diferentes formas de vida, y de cuánto necesitamos el aire, el agua, y todo lo verde y bueno que hay, más veremos que Dios nuestro Creador estaba pensando en nosotros desde el principio. Tómate el tiempo para disfrutar de este día que Dios diseñó específicamente como un regalo para la humanidad (Marcos 2:27).
Como Jesucristo proclamó que él es “el Señor del sábado” (Marcos 2:28), necesitamos seguir sus instrucciones para guardar este día. ¡Toma un tiempo para gozar del día sábado y descubrirás un hermoso regalo de Dios!
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