
Por Randy Stiver
En serio, necesitas llegar a conocer más a Dios. El también quiere conocerte. Dios está en una posición de ayudarte, de abrirte puertas y darle más significado a tu vida. ¿Qué más puedo decirte? ¡Él es la respuesta a todas tus oraciones!
El otro día leí sobre un tema muy triste: Niños sin padre. Como sabes, más de la mitad de los bebés nacidos en Estados Unidos (50.6 por ciento) no tienen padres reales; sus mamás son solteras. Es terrible saber que no todos los niños tengan padres reales hoy en día; un padre que les ame, que les ayude y que provea para ellos; que les de fortaleza y les guie hacia el éxito. Quizá seas uno de aquellos que no conocen a su padre o que tengan poco contacto o apoyo de tu padre biológico.
Así que por favor, permíteme presentarte a Dios. Si no tienes un padre —o aún si lo tienes—Dios está deseoso de ser tu verdadero Padre. ¡Créeme, lo vas a amar!
Quién es realmente Dios
No todo el mundo conoce al verdadero Dios hoy en día. Esto es extraño, porque El nos revela claramente quién es en su conocido libro, la Biblia.
Desde el Jardín del Edén, donde Dios colocó al primer hombre y a la primera mujer, la gente ha tratado de hacer sus propios dioses a su propia imagen. El paganismo ha invadido la mayoría de las culturas a través de la historia. Los pueblos han tenido muchos dioses y diosas —todos producto de su propia imaginación. Ninguna de esas deidades existe. Es una lástima que billones de personas tengan una religión, pero no tengan idea de quién es Dios realmente.
Esto puede parecer increíble, pero lo mismo se aplica en el caso de las religiones modernas del mundo. Hasta el “Cristianismo” moderno pierde de vista la verdadera identidad del Dios de la Biblia.
Ahora, ¿qué de los intelectuales que piensan que ni siquiera hay un Dios? Aquellos que profesan una religión, al menos tienen alguna idea de su divinidad. Pero rechazar la existencia de Dios, no tiene sentido. Esa línea de pensamiento carece de autoridad moral o espiritual.
Esto no tiene porqué aplicarse a ti. Piensa verticalmente, tú puedes conocer al verdadero Dios.
Espíritu, verdad y amor
Primero, debemos saber que Dios es espíritu y que nos guía a la verdad (Juan 4:24). El espíritu es invisible a nuestros cinco sentidos, pero está allí y es poderoso. Dios es eterno, siempre ha existido y siempre existirá (disculpen ateos y evolucionistas). El es todo poderoso, todo lo sabe, todo lo ve y todo lo escucha—aún nuestros pensamientos e intenciones—así que debemos considerar lo que pensamos y decimos todo el tiempo.
También debemos saber que Dios es amor. Para comprender este punto es necesario que le devolvamos amor a Dios y que nos preocupemos de otros, así como nos preocupamos de nosotros mismos. "Quien no ama no conoce a Dios, porque El es amor" (1 Juan 4:8).
Dios es una familia
Los teólogos, o sea los académicos que se especializan en el estudio de Dios, no piensan en Dios como una familia. Entonces, no están considerando la Biblia como un libro teológico. ¿Cómo se pueden estudiar a Dios sin estudiar la Biblia?
Dios inspiró al apóstol Pablo a escribir, "Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra" (Efesios 3:14-15). ¡Cómo te he dicho, deseo que conozcas a toda la familia!
Dios el Padre y Dios el Hijo (Jesucristo) constituyen el único Dios, la familia divina. Jesús dijo, "Yo y mi Padre somos uno" (Juan 10:30). El Padre y el hijo, como una familia eterna, forman una unidad que no se puede comparar con el vínculo más fuerte y cercano de una familia o amistad entre los seres humanos, ¡porque esta relación humana es de una infinitesimal insignificancia!
Ellos son uno, pero son distintas personas en la familia divina. Esto ha sido así desde el principio de la historia humana. Nota lo que dice Génesis 1:26: "Entonces dios dijo, hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza.'"
Y así ha sido desde antes—desde la eternidad: "En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios" (Juan 1:1). Jesús es el Verbo (verso 14), el Padre es Dios y ambos son Dios como familia.
El Padre, el Hijo y nosotros
Jesús dijo, "Nadie puede conocer al Padre excepto el Hijo y aquel a quien el Hijo desea revelarlo" (Mateo 11:27). Parte de la comisión de Cristo que empezó en su primera venida, hace unos 2,000 años, fue revelar el Padre a Sus discípulos —incluyéndonos a nosotros. He aquí un rápido resumen que nos ayuda a entender mejor a Dios el Padre y a Dios el Hijo:
• El nombre "Dios" puede aplicarse al Padre o al Hijo o a ambos, dependiendo del contexto en la Biblia.
• Jesucristo es el creador de todas las cosas (Colosenses 1:16).
• El "Señor Dios" quien se reveló a la gente en el Antiguo Testamento, fue El que vino como Jesucristo (1 Corintios 10:4).
• Jesús murió por nuestros pecados para que pudiésemos tener acceso a la vida eterna (Juan 3:16; Romanos 6:23).
• El Espíritu Santo es el poder, la mente, la vida y la esencia de Dios, el cual recibimos cuando nos arrepentimos de nuestros pecados y venimos a estar bajo el sacrificio y el perdón de Cristo (Hechos 1:8; 2:38).
• Jesús es la Cabeza de la Iglesia de Dios en la Biblia (Colosenses 1:18).
• Le oramos directamente al Padre (Mateo 6:6).
• Hacemos las oraciones en el nombre de Cristo—por su autoridad (Juan 14:13).
• El Padre siempre ha amado al Hijo, y el Hijo siempre ha amado al Padre (Juan 17:4, 20-26).
Parte de su Familia
¿No sería grandioso ser parte de una familia cuyos miembros siempre se han amado y confían y se preocupa uno por otro? Una familia con un Padre real—de hecho el verdadero Padre.
Que tragedia es ver niños sin padre, o personas que han escogido la ruta dolorosa de la soledad o familias con madres solteras. El mundo está lleno de lascivia, padres de niños que han decidido buscar sus propios y egoístas deseos. Ante tal inmoralidad sexual, existen legiones de niños huérfanos, desanimados y tristes —que estadísticamente tienden a hacer lo que sus propios "padres" hicieron.
Si solamente tuvieran un Padre real—como el que verdaderamente tenemos—un Padre que siempre está allí para amarnos y levantarnos cuando nos caemos, para enseñarnos el camino, para reprendernos en amor cuando lo necesitamos, y para oír y responder nuestras oraciones.
No tenemos por qué ser parte de este triste y desconsolado mundo.
"'Por lo cual, salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor …… Y seré para vosotros por Padre y vosotros me seréis hijos e hijas'" (2 Corintios 6:17-18).
Hijos e hijas de Dios— ¡nuestro destino es llegar a ser miembros divinos en la familia de Dios! ¿Grandioso, verdad?
Haz conocido a Dios y toda su familia. La vida es tan maravillosa — ¡ahora tienes por qué orar! VT
Randy Stiver is Ministro de la Iglesia de Dios Unida para las congregaciones en Columbus y Cambridge, Ohio, y un invitado frecuente al programa de televisión Beyond Today.
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