
Por Dan Dowd
¿Qué significa realmente ser amigo de alguien en estos días? Se ha dicho y escrito mucho que nuestro mundo, altamente tecnológico, puede alienar a la gente, pero debemos reconocer que también nos une. Por ejemplo, por medio de las redes sociales IM, Facebook, MySpace, enviamos notas jocosas o textos a nuestros amigos, o les llamamos a su teléfono celular fomentando la amistad, tan importante en nuestros días.
Queremos amistades pero, ¿cómo hacemos nuevos amigos? Puede ser temerario entrar a estos sitios, porque podemos ser rechazados, pueden gastarnos una broma de mal gusto o ser traicionados. ¿Cómo podemos encontrar un amigo verdadero?—alguien, como dijo un chico, que sepa todo sobre ti y que de todas formas le gustes.
¿No sería estupendo contar con un Manual de la Amistad? Cuando compras un aparato nuevo éste trae un manual que nos indica cómo usarlo con seguridad y nos explica sus diversas funciones.
Busca en cualquier tienda o en el internet un manual sobre las relaciones y te encontrarás inundado de información. Pero, ¿dónde puedes encontrar un manual que te muestre los verdaderos principios de la amistad? ¿Cómo puedes aprender a ser y a tener grandes amigos?
Este manual lo hemos tenido por miles de años; se llama la Biblia. Hay secciones completas sobre las relaciones, y una de las mejores partes en donde puedes leer acerca de la amistad es el libro de Proverbios. En este libro, no solamente se habla sobre los diferentes aspectos de la amistad, sino también sobre las actitudes y directrices para llegar a ser el amigo que quieres ser.
Uno de los principios sobre cómo ser un buen amigo se encuentra en Proverbios 18:24: "El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unido que un hermano".
¿Cuál es tu aporte a la amistad? Ser amigo tiene que ver con consideración y lealtad. Es tener un genuino interés en los sentimientos y necesidades de la otra persona. Esto quiere decir, dar más de lo que obtienes y estar allí cuando te necesitan (27:10). Significa convertirse en una persona confiable con quien se puede contar (17:17). Esto es, ser equilibrado y considerado (27:14) y no involucrarse en chismes (16:28) o divulgar información que dañaría la reputación de tu amigo en público (17:9; 11:13).
Una Buena Amistad incluye la virtud de ser completamente veraz uno con el otro. Uno de los fundamentos de la amistad es la ausencia de engaño. Dicha amistad atrae a otros (22:11). Porque al ganar confianza, un amigo puede ser increíblemente honesto (27:6). En lugar de causar daño, sabemos que lo que dice es simplemente para ayudar (27:9) y esto hace que todos los individuos involucrados en la amistad siempre sean honestos (27:17).
Sin embargo, un buen amigo no solo corrige, sino utiliza las palabras cuidadosamente (17:27). No golpea con sus palabras, sino que da una “blanda respuesta” y edifica a otros con lo que dice (15:1, 4).
Los proverbios también nos muestran con quiénes no deberíamos hacer amistad. Nos aconseja evitar a aquellos que se involucran en el pecado y la ilegalidad (1:10-16), así como aquellos que "siembran discordia" (6:14) o los que tienen un estilo de vida que al final los quebrantará (6:12-15).
La amistad más preciada
Así como la amistad física es necesaria, existe una más importante. Cada uno de nosotros necesita tener una profunda y personal amistad con Dios. Esto puede ser difícil de comprender en nuestro mundo moderno, donde hasta se duda de la existencia de Dios. Pero esta relación es vital para nuestro crecimiento espiritual y para aprender cómo ser un gran amigo (1:7).
Se nos exhorta a desarrollar una amistad con Dios (3:26; 12:2). Para tener una gratificante relación con Dios, debemos tener paz con aquellos que se nos oponen (16:7). Dios es el amigo perfecto que siempre está con nosotros en el momento apropiado y que promete protegernos (30:5) y dirigirnos (3:5-6).
Los principios que se aplican para la amistad física son los mismos que debemos aplicar si deseamos tener una amistad con Dios. ¿Aceptaremos Su corrección? ¿Confiaremos en El? ¿Puede El contar con nosotros? ¿Le devolvemos a Dios los frutos de la amistad —escuchándole, hablándole y edificando con lo que decimos? Lo grandioso de esta amistad con Dios es que, aún cuando fallamos y nuestra amistad empieza a desvanecerse, El es paciente y nos acepta de nuevo cuando nos arrepentimos.
Evaluándonos
Pero, ¿tiene tu amistad estos atributos? ¿Eres el amigo que está más cerca que un hermano, probado por su bondad? ¿Eres un amigo en quien se puede confiar?
Parece difícil aplicar estos principios. Puede que te sientas como si estuvieras llevando la carga más pesada de la amistad, pero si aplicas estos puntos, empezarán a ocurrirte cosas interesantes y algunas personas empezarán a rodearte.
Si deseas convertirte en un buen amigo, busca en el manual. VT
Dan Dowd es esposo, padre y Ministro de la Iglesia de Dios Unida para las congregaciones de Milwaukee, Oshkosh y Wisconsin Dells en Wisconsin.
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