Enviar a un Amigo Imprimir Página

 

Cómo ser positivo en un mundo negativo

Hay una forma de tener una actitud positiva, a pesar de las noticias negativas

Por Doug Horchak

Dado el mundo en que vivimos, con una economía global deteriorada, el incremento de conflictos entre naciones y el continuo temor al terrorismo a nuestro alrededor, parecería que es imposible ser optimistas en esta época.

Cómo ser positivo en un mundo negativoPero, ¿qué acerca de ti, tu familia y tus amigos? ¿Acaso las penas, las preocupaciones y el pesimismo están afectando tu punto de vista sobre la vida en este mundo?

Muchos creen que la única solución está entre dos opciones mutuamente excluyentes: ser un optimista ciego o un pesimista obstinado.  Sin embargo, analizar los hechos (incluyendo la Biblia) nos ayudará a comprender que hay una opción positiva sin considerar ninguna de las dos anteriores. Esa tercera alternativa consiste en ser un ¡optimista realista bien informado y con una esperanza!

La palabra clave aquí es esperanza. Pero, una esperanza con significado debe estar basada en hechos y convicciones para que tenga valor. En estos días mucha gente tiene ideas y opiniones sobre este mundo y sus problemas, las cuales no ofrecen mucha esperanza. Pero si está basada en hechos, le permite a una persona mirar hacia el futuro con optimismo, comprensión y una profunda convicción de que las cosas van a mejorar ¡porque Dios así lo dice!

¿Deseas tener un entusiasmo genuino por la vida y el futuro? Si tu respuesta es “si”, entonces reflexiona sobre estos tres conceptos con una perspectiva positiva:

1. Creo en la promesa de Dios: "Todas las cosas trabajan para bien."

La historia revela que la vida para los verdaderos cristianos en Roma, durante el primer siglo era verdaderamente difícil.  Los problemas incluían recesión económica,  comercio legal de esclavos, juego y comercio del sexo, adoración pagana y persecución. Pero a pesar de ésto, el apóstol Pablo dijo: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados (Romanos 8:28).

Explicando porqué era tan positivo, Pablo citó la promesa de Dios hacia un mejor futuro (Romanos 8:18-25). Tomando en consideración los tiempos difíciles en los que vivimos ahora, Dios también nos dice a nosotros (como Pablo a la Iglesia en Roma) que hay una esperanza. Dios promete un mejor futuro. Pero, ¿qué hay detrás de esa promesa?

2. ¡Descubre que el futuro será mejor—no peor!

La palabra de Dios nos muestra que vivimos en un mundo donde el futuro inmediato no es muy prometedor. Mira a tu alrededor y verás la evidencia por doquier.

Hace casi 2,000 años, en el Monte de los Olivos, al lado este de Jerusalén, Jesucristo le dijo a sus discípulos que en nuestra generación los problemas de la humanidad se incrementarían: "Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; más por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados" (Mateo 24:21-22). Esta es ciertamente una grave descripción.

La palabra de Dios también revela que muchos de los esfuerzos de la humanidad por resolver estos problemas, en el corto plazo, terminarán en fracaso. Mientras los esfuerzos actuales para apuntalar el sistema financiero mundial podrían trabajar a corto plazo, el prospecto a largo plazo no es muy prometedor.

Pero he aquí la clave: La Biblia también revela que cuando regrese, ¡Jesucristo limpiará todo el desorden! Su llegada será la única esperanza para la humanidad de salvarse de sí misma. El apóstol Pablo se refiere a Jesucristo como "nuestra esperanza" en 1 Timoteo 1:1. La esperanza en el establecimiento de un Nuevo gobierno basado en las leyes espirituales de Dios, administradas por aquellos a quienes Dios ha llamado en esta época.

Imagina... ¡una utopía de paz verdadera! Al profeta Isaías le fue permitido ver, en visión, el escenario inicial de este gobierno divino en acción.  

En Isaías 2:2-3 leemos: "Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa del Eterno como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte del Eterno, a la casa del Dios de Jacob, y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Eterno."

Piensa sobre ese tiempo futuro cuando la mayoría de la gente escogerá obedecer las leyes que guiarán hacia la cooperación y la paz. Será una época cuando la mayoría buscará el entendimiento y la dirección de su Creador basado en sus leyes y su aplicación en la vida diaria. ¡Qué cambio tan substancial!

La Biblia también muestra que las naciones al fin escogerán aprender y aplicar el camino de la paz. Ya no enseñarán el camino del obtener o la violencia, empleada por siglos, como medio para resolver sus problemas.

Como lo explica el profeta Isaías, "Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra." (Isaías 2:4).

3. Recuerda la promesa de Dios: "¡Nunca te abandonaré!"

En medio de los problemas de este mundo—fracaso económico, terrorismo, enfermedad, convulsión social  y decadencia moral—Dios nos promete estar con nosotros. En Hebreos 13:5-6 leemos, "Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque El dijo: 'No te desampararé, ni te dejaré'; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre'"

La Biblia también  nos dice que cuando el mal venga, Dios verá por nosotros. De la misma forma en que el profeta Isaías reveló a la antigua Israel, "Con justicia serás adornada; estarás lejos de opresión, porque no temerás, y de temor, porque no se acercará a ti" (Isaías 54:14).

Esto es cierto para nosotros hoy. ¡Dios puede protegernos y no debemos temer! ¡Así que nuestra habilidad para tener una verdadera esperanza y optimismo, está basada en nuestro esfuerzo personal de entender y vivir el camino de Dios!

¡El futuro para la humanidad es esperanzador! ¡Hay mucho por estar agradecidos! “Luego del momento más oscuro, llega la esperanza del amanecer”, ¡Dios tiene un plan más optimista de lo que podamos imaginar!

Aunque vivimos en este mundo lleno de problemas, no tenemos porqué estar atormentados en la mente y el corazón. Existe un camino de vida que nos provee gozo, felicidad y una esperanza real para el futuro. No te sientas demasiado temeroso por los problemas y eventos que no puedas controlar en este mundo.

Antes bien, toma ventaja de las oportunidades que Dios te ofrece para entender su plan y servirle. Cree en las promesas hechas por Dios para Su pueblo: "Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque el Eterno tu Dios es el que va contigo, no te dejará ni te desamparará" (Deuteronomio 31:6).

 

Acerca del Autor:
Doug Horchak, es esposo y padre de familia, coordinador del Programa Jóvenes Unidos y dirige las congregaciones en Dallas y Sherman en Texas

Contacto: Información & Preguntas | Webmaster |
© 2009
Jóvenes Hispanos Unidos el Sitio Web de Entendimiento para los Líderes del Mañana

Auspiciado por la Iglesia de Dios Unida, una Asociación Internacional | Política del Sitio