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Rivalidad entre hermanos:
causas y soluciones.

¿Cómo saber si existe en tu familia? ¿Cómo superarla?

Por Becky Sweat

Sé honesto (a). ¿Te has burlado de tu hermana o hermano?  ¿Lo envidias a veces? ¿Te sientes resentido cuando tu hermano (a) recibe mucha atención de papá o mamá? ¿Pareciera que tú y tus hermanos siempre tratan de superarse el uno al otro?

Si respondiste ‘Sí’ a alguna de las preguntas, existe rivalidad entre hermanos en tu familia, la que implica a hermanos y hermanas compitiendo entre sí, a menudo por la atención, afecto y aprobación de sus padres. La mayoría de los adolescentes experimentan este tipo de rivalidad.

Si se trata de sana competencia, no es necesariamente algo malo. Algunas veces esto puede ayudar a mantener tu mente activa. Por ejemplo, si tu hermano se ha convertido en un buen jugador de baloncesto, puede que esto te motive a mejorar tus propias habilidades para el deporte.

La rivalidad se convierte en un problema cuando la competencia es tal,  que lleva a las peleas o fuertes discusiones entre hermanos, o cuando uno de ellos se siente eclipsado por el otro y comienza a acumular rencor y hostilidad.  Podrían incluso recurrir a las burlas o bromas pesadas.

Rivalidad entre hermanos: causas y soluciones

Causas

¿Cuál es la causa de que los adolescentes vean a sus hermanos como rivales? A menudo se debe al favoritismo de los padres (percibido o real). “Uno de los hermanos podría pensar que el otro recibe más atención, privilegios, espacio,  etc., que él o ella”, expresa Charles Thompson, Ph.D., profesor de consejería educacional y psicológica en la Universidad de Tennessee.

Joshua Straub, Ph.D., consejero familiar, añade: “Puede que los padres ni siquiera se den cuenta de que lo hacen, pero, muchas veces son más afines a un hijo que al otro. Por lo que le dan al hijo favorito un trato especial o castigos menos duros. Si ya hay sentimientos de rivalidad entre los hermanos, este favoritismo sólo agrega leña al fuego.”

En la Biblia encontramos dos de los ejemplos más conocidos de favoritismo por parte de los padres. El primero es el de los mellizos Jacob y Esaú. Su padre, Isaac, prefería a Esaú, pues era un hábil cazador como él. Por otro lado, su madre Rebeca, amaba más a Jacob porque era hogareño y le gustaba estar en casa. Cuando Rebeca se enteró de que Isaac daría su bendición a Esaú, engañó a su esposo para que la diera a Jacob. Y Esaú al enterarse de ello, quiso matar a Jacob, su hermano, quien escapó.

Cuando Jacob tuvo hijos, cometió el  mismo error de sus padres.  Mostró favoritismo abiertamente hacia José, su  onceavo hijo, pero el primogénito con Raquel, su esposa preferida. En cierta ocasión, Jacob le dio a José  un regalo especial (una túnica de colores llamativos), por lo que sus hermanos se resintieron y odiaron a José.  Poco tiempo después, decidieron arrojarlo a un pozo, y luego, gracias a que uno de ellos disuadió a los demás hermanos de matarlo, lo vendieron como esclavo.

El favoritismo por parte de los padres no es la única causa de la rivalidad entre hermanos. Según Straub, cuando dos niños tienen alrededor de tres años de diferencia y son del mismo sexo, los desacuerdos entre ellos son particularmente intensos. Además, si los padres llevan una vida estresada o el ambiente familiar en que viven es inestable, los hijos sufrirán de ansiedad, y serán más hostiles el uno con el otro. Otra posible causa es el conflicto constante entre uno de los hijos y los padres, pues si esto ocurre, el joven a su vez provocará a sus hermanos
Cuando se trata de adolescentes, existen algunos factores comunes que pueden causar hostilidad. “La identidad de una persona se forma durante la pubertad”, dice Straub. “Los adolescentes constantemente se hacen la siguiente pregunta: ¿Cómo lo estoy haciendo?; necesitan saber que lo están haciendo bien y que tienen la aprobación de sus padres. Al mismo tiempo, los jóvenes intentan diferenciarse de sus familias y encontrar una identidad propia durante esta etapa”. Y mientras pasan por todo esto, dice, los adolescentes compiten y se comparan con sus hermanos, pues “tratan de encontrar su lugar en el mundo”.

Las soluciones

Un poco de sana competencia y jugar a las peleas con tus hermanos es una cosa, pero si constantemente te ves envuelto en acaloradas discusiones con tu hermano o hermana, debes resolver esta situación antes de que se convierta en una separación permanente entre ustedes. Puedes empezar siguiendo los pasos a continuación:

  •  Pedir ayuda a Dios

Ora por tus hermanos y hermanas y por tu relación con ellos. Pídele a Dios que te muestre si, de alguna manera, estás contribuyendo de forma negativa en esta situación. Si le pides que te ayude a superar este problema, Él lo hará.

  • Cambia tu perspectiva

Observa la situación desde el punto de vista de tu hermano o hermana. Hacerlo, ayudó a Brianna, quien tiene 19 años: “Me molesté cuando descubrí que mis padres le daban a mi hermana $50 para gasolina cada fin de semana.”, admite. “Yo no recibo tanto dinero. Pero entonces, pensé: yo vivo en casa y tengo un empleo, mientras que mi hermana no y, además, ella  tiene muchas cuentas que pagar. Mis padres sólo le dan el dinero necesario para que pueda visitarnos los fines de semana.” Si observas los hechos objetivamente, probablemente te des cuenta de que no hay favoritismo.

  • Muestra tu apoyo

Anima a tus hermanos a dar lo mejor de sí y ayúdalos a salir  adelante, aún si esto parece lo último que quisieras hacer. Felicítalos por sus logros y comparte  su felicidad. Muestra  un interés genuino por los acontecimientos en sus vidas. Si tu hermana está trabajando en un proyecto escolar,  pídele que te cuente de qué se trata. Si tu hermano está en el equipo de natación  de su colegio, asiste a algunas de sus competencias. Y si esto te parece difícil de hacer, pídele  a Dios que te ayude. Cuando muestres apoyo sincero a tus hermanos, lo más probable es que  ellos harán lo mismo contigo.

  • No se comparen

Si te fijas solamente en las habilidades de alguno de tus hermanos, probablemente pensarás “¡Es mejor que yo en todo!”, pero puede ser que él esté pensando lo mismo de ti. Todos tenemos talentos propios, pero nadie puede triunfar en absolutamente todo a lo largo de su vida. Deja que tus hermanos destaquen sus fortalezas y en lugar de desear ser como ellos, descubre tus propios talentos y desarróllalos. Enfócate en dar lo mejor de ti, y no en competir con tus hermanos.

  • Desarrolla la interacción positiva

Pídeles a tus hermanos que hagan algo divertido que no sea competitivo, como ir al cine o salir a caminar.   Traten de pasar horas juntos como en un parque,  una piscina ó sencillamente ir a comer pizza.  Dense la oportunidad de hacer algo positivo que disfruten juntos y de ésta manera  no estarán siempre tratando de irritarse uno al otro.

  • Habla con tus padres

Si de alguna manera sientes que te ignoran en la casa o que tu hermano ó hermana siempre tienen toda la atención, expresa este  sentimiento a tus padres.   No los ataques o acuses de ser favoritistas,  es posible que ellos ni siquiera se  hayan dado cuenta de esto,  solamente  diles  como te has estado sintiendo.   Juntos pueden llegar a encontrar la forma de remediar la situación.

  • Mira hacia el futuro

No importa cuán frustrante  pueda ser la actitud de tus hermanos hoy,  no significa que siempre va ser de esta manera. “Muchos adultos que son muy cercanos a sus hermanos y hermanas el día de hoy te dirán que no lo eran en su juventud” dice Thompson.  El dice que muchas veces, a medida que las personas van haciéndose adultos y van madurando, empiezan a reconocer la gran necesidad que tienen de relacionarse  con sus hermanos y  comienzan a trabajar mucho para  llevarse bien con ellos.  Entre más pronto  se haga esto, el resultado será  mejor.

Vendrán tiempos cuando tus hermanos serán los únicos que te apoyen en momentos difíciles de tu vida.  La biblia nos dice: “En todo tiempo ama el amigo y es como un hermano en tiempo de angustia” (Proverbios 17:17) Reina Valera.

Los amigos van y vienen  a lo largo de tu vida, pero tus hermanos siempre serán tus hermanos.  “Ellos son los únicos  que saben realmente por lo que ha pasado tu familia y  comparten tu historia” dice Straub. “Existe una unión única con tus hermanos,  que no se tiene con cualquier otra persona”

Si bien tus hermanos pueden exasperarte ahora, no te rindas.  Recuerda estos consejos.  Ustedes son familia y al paso de los años  se necesitarán uno al otro.  Así que traten de mantener el buen humor y una mente positiva al relacionarse, aplicando algunos de los  puntos de éste artículo.  Si lo haces,  las cosas andarán mejor.

 

Sobre el autor del articulo
Becky Sweat es una escritora freelance quien se especializa en temas de salud y la familia. Vive en Dallas, Texas, junto a su esposo y sus dos hijos.

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