Preguntas: Quisiera hacer las siguientes preguntas:
A) ¿Para tomar el pan y vino de la pascua es de vital importancia tener el Espíritu Santo?... Si un niño de 2, 4, 8 ó 16 años lo tuviera (como es el caso de Jeremías, Cristo, etc.) ¿Podrían ellos comer de ese pan y ese vino? Espero ansioso su análisis. Por favor la respuesta susténtela con escrituras sea para si o sea para no.
B) La pregunta anterior viene con otra duda. Si la ley es la sombra, no la realidad (como lo dice el libro de hebreos) y si los sacrificios de la pascua representan al verdadero cordero pascual (Cristo) 1 Corintios 5.... ¿Por qué los niños israelitas (bebes, jóvenes etc.) si pueden comer de la sombra (el animalito) y no se puede comer al real (Jesucristo)?. Siendo que la ley lo dice (Jesucristo la Palabra, la ley viva) puso a los niños como ideal de meta a llegar. ¿Quien es el mas importante? (“Si no os volvéis y os hacéis como niños…”) y si eso era la sombra ¿Por qué en lo real se les cierra la puerta? Acaso ellos no oran , son instruidos, obedecen y mejor que uno con celo en sus colegios y escuelas. ¿No guardan las fiestas de DIOS? ¿No ayunan? ¿No comen acaso pan sin levadura y se esfuerzan también? ¿Por qué los excluimos de una? ¿Si ellos están mejor parados ante DIOS que cualquier adulto? ¿Por qué decimos que son santos? ¿Qué es algo santo? (no es acaso la presencia de Dios en una persona) ¿Por qué hacemos eso de excluirlos?
Respuesta: Gracias por tus comentarios. Hemos dividido tus preguntas para responderlas ordenadamente.
a) La ceremonia de la Pascua es la instancia más solemne de las convocaciones en que renovamos nuestro pacto individual con Dios. La Biblia enseña que el Espíritu Santo se recibe una vez que la persona es bautizada correctamente y recibe la imposición de manos de un ministro verdadero. El objetivo del bautismo bíblico es para el “perdón de pecados” y “recepción del Espíritu Santo” (Hechos 2:37-37). Hay algunos ejemplos que mencionan como las personas recibieron el Espíritu Santo por medio de la imposición de manos de los ministros (Hechos 8:14-16 debemos notar aquí que Felipe era diácono, Pedro y Juan fueron a imponer manos; 19:2-6 al imponer la manos reciben el Espíritu Santo). La Biblia también enseña que antes de bautizarse la persona debe “arrepentirse” de sus pecados, es decir de haber trasgredido la ley de Dios “pues el pecado es infracción de la ley” (1 Juan 3:4). Entonces, la manera de recibir el Espíritu Santo es a través del bautismo. Inclusive, Jesucristo recibió el Espíritu Santo después de su bautismo (ver Mateo 3:16, Marcos 1:9-10; Lucas 3:21). Hay algunos personajes en la Biblia que son las excepciones a esta regla, a quienes Dios utilizó desde el vientre de sus madres (por ejemplo: Jacobo, Isaías 49:1; Jeremías, Jeremías 1:5; Juan el Bautista, Lucas 1:15; El Apóstol Pablo, Gálatas 1:15).
b) En tu pregunta, nos dices: ¿Si un niño de 2, 4, 8 ó 16 tiene el Espíritu Santo puede participar del Pan y el Vino de la Pascua?. Antes de responder, debemos primero entender que un niño de esa edad (en su mayoría) no tiene aún la capacidad de reconocer el pecado, por lo tanto no debe ser bautizado y si no es bautizado no ha recibido el Espíritu Santo. Tal vez a los 16 años ya la persona comienza a tener conciencia de transgredir la ley de Dios y eso es evaluado en las charlas de bautismo que los ministros de la Iglesia de Dios realizan para ayudar a las personas a tomar esta decisión.
Por lo anterior un niño pequeño que no ha sido bautizado correctamente, no tiene el Espíritu santo de Dios y por ende no debe tomar la Pascua. Respecto de quienes deben tomar la Pascua, la Biblia es muy clara aún en el Antiguo Testamento. En Éxodo 12:43-45 Dios le da la instrucción a Moisés y Aarón que los extranjeros no debían tomar la Pascua, excepto si esas personas eran “circuncidadas”. En el Nuevo Testamento, la circuncisión viene a ser la del corazón, es decir el bautismo a la manera bíblica nos hace parte despueblo espiritual de Dios (Romanos 2:28-29; Colosenses 2:11-13). Además debemos distinguir que nuestros hijos son “santos” no por que tengan el Espíritu Santo dentro de ellos, si no más bien por que Dios los considera “apartados para un propósito” (que es lo que significa “santo”).
En la medida que los padres sean fieles a Dios los hijos tienen un valor distinto para Él por la obediencia de sus progenitores. En 1 Corintios 7:14 se usa la palabra “jagiazo” (en griego) que significa poner aparte para Dios, santificar, hacer una persona o cosa lo opuesto a “koinos”, que significa común (traducido erradamente en la versión RV 1960 como “inmundos”).
Es decir nuestros hijos son considerados especiales por Dios en relación al resto de los niños, y de ninguna manera se les “cierra la puerta”. Muy por el contrario, les enseñamos desde pequeños se familiaricen con la ley de Dios y de esa manera puedan llegar algún día a tomar la decisión de bautizarse y ser parte del “Cuerpo de Jesucristo”, su Iglesia. Lo anterior no valida que nuestros hijos (no bautizados) deban tomar la Pascua, ceremonia que es obligatoria para todos los miembros bautizados.
Resumen:
1) Dios dice que el Espíritu Santo es recibido mediante el bautismo e imposición de manos de los verdaderos ministros de Dios.
2) En la Biblia no existe el bautismo de infantes, más bien esta decisión la toman las personas adultas que tienen conciencia del compromiso que asumen al momento de bautizarse a la manear bíblica.
3) La pascua debe ser tomada por todos los miembros bautizados (“circuncidados de corazón”) una vez al año, en la fecha establecida por Dios.
4) Nuestros hijos son “Santos” (apartados para un objetivo determinado) ante los ojos de Dios, por medio de la obediencia de uno o de los dos progenitores. Eso no significa que tengan el Espíritu santo dentro de ellos.